El cuarto de los peces.
lunes, septiembre 27, 2004
domingo, septiembre 26, 2004
Ardera siempre.
Y no la pasaremos bien, porque en el infierno hay cosas que sera mejor no ver.
Aunque es probable que, efectivamente, no las veamos (al encontrarnos segados del dolor).
Cuando las personas se limitan a no hacer nada que concideran malo, es muy triste encontrarnos con que lo hacen pensando en que eso puede afectarles. No me refiero necesariamente al infierno. Me puedo referir -puedo, posiblemente no lo haga-, a la mera costumbre de creer que algo malo puede ser devuelto por alguna fuerza incontenible e irremediable; digase "destino", "la vida", "Dios", "milanesa" o "Juan Pestañas".
Lo que quiero decir, ademas de mi cronico y atemporal gusto por hacer notar que la vida, cuando mejor se ve, es una mierda; es que vivimos en una sociedad en la que aun las cosas que involucran valores, ideologias o mero juicio, estan dominadas por mitos colectivos que no son para nada un modo de hacer un juicio. No hay buenos por decision.
Opto por que matemos a Mariano Osorio.
Aunque es probable que, efectivamente, no las veamos (al encontrarnos segados del dolor).
Cuando las personas se limitan a no hacer nada que concideran malo, es muy triste encontrarnos con que lo hacen pensando en que eso puede afectarles. No me refiero necesariamente al infierno. Me puedo referir -puedo, posiblemente no lo haga-, a la mera costumbre de creer que algo malo puede ser devuelto por alguna fuerza incontenible e irremediable; digase "destino", "la vida", "Dios", "milanesa" o "Juan Pestañas".
Lo que quiero decir, ademas de mi cronico y atemporal gusto por hacer notar que la vida, cuando mejor se ve, es una mierda; es que vivimos en una sociedad en la que aun las cosas que involucran valores, ideologias o mero juicio, estan dominadas por mitos colectivos que no son para nada un modo de hacer un juicio. No hay buenos por decision.
Opto por que matemos a Mariano Osorio.
viernes, septiembre 24, 2004
Tu yo nocturna.
Amontono mis ideas para no eyacular en el papel todas las mentiras que pudiera decirte. Me las guarde porque se que te las crees, y porque no quiero mentirte. Ahora realmente no importa lo que te diga, sin embargo, conservo las maneras porque sigues viendote bonita aun con mi prejuicio de tus estupideces.
No se ni para que te escribo.
Eres tan omisa que ni siquiera creo que te sientas aludida.
Lo que sigue siendo cierto es que no soy bueno para ti, por mas que me esfuerce.
Lo que es una mentira, sin embargo, es la realidad que te has inventado.
No se ni para que te escribo.
Eres tan omisa que ni siquiera creo que te sientas aludida.
Lo que sigue siendo cierto es que no soy bueno para ti, por mas que me esfuerce.
Lo que es una mentira, sin embargo, es la realidad que te has inventado.
Mine.
If you want to we can stay at home,
and just settle down.
Either way I need a piece of your time.
It's mine, And it's mine, And it's mine.
Tu rompiste mis suelos. Mis sueños.
Ahora tienes en tus brazos fantasias que eran mias, que me robaste con mentiras y palabras interesadas. Eres un verdadero hijo de puta.
and just settle down.
Either way I need a piece of your time.
It's mine, And it's mine, And it's mine.
Tu rompiste mis suelos. Mis sueños.
Ahora tienes en tus brazos fantasias que eran mias, que me robaste con mentiras y palabras interesadas. Eres un verdadero hijo de puta.
miércoles, septiembre 22, 2004
Boreal.
El cielo es tan bonito que casi no merecerian las nubes estar en el. Menos aun los ilusos en estas.
Sovra la jenet.
Sovra la jenet, gusmarh haiku.
Y te fuiste lejos, amor. Y no se si volvere a verte (igual).
Fa-ha metim os la berveneta. Fa-ha lupma.
Ahora estoy viejo y ya no soy tan majo. Ahora no soy lo que fui cuando fui para ti.
No voy a criticarte nada en absoluto.
Ni siquiera voy a hablarte.
Y te fuiste lejos, amor. Y no se si volvere a verte (igual).
Fa-ha metim os la berveneta. Fa-ha lupma.
Ahora estoy viejo y ya no soy tan majo. Ahora no soy lo que fui cuando fui para ti.
No voy a criticarte nada en absoluto.
Ni siquiera voy a hablarte.
martes, septiembre 21, 2004
Angulo inverso.
Una despedida nada tiene de especial.
El punto aparte se vio cuando, llore al ver tu silueta alejarse.
El sabor de que hubiera sido una increible historia,
es tan lucido ahora que ya no vale para nada.
Ojala una vez hubieras entendido,
que mis manos volaban cruzando los pulgares al mirarte venir.
Y que sonreir es una actividad grotesca,
ahora que no hay porque.
Se cruzaron rutas que nunca llevaron a mismos destinos.
Hubiera querido ser una Y contigo.
Y me quedo con tres puntos y el resto...
es una hoja en blanco que sabe a negro.
Pudimos ser los mas felices.
Pudimos habernos regalado estampas,
pintadas con palabras enamoradas.
Pudimos tener una leyenda de dulces rojos y ginsen.
Pude haberte entregado lo mejor de mi.
Asi igual, pudieste no haberme hecho creer,
en algo en lo que tu no creias.
El punto aparte se vio cuando, llore al ver tu silueta alejarse.
El sabor de que hubiera sido una increible historia,
es tan lucido ahora que ya no vale para nada.
Ojala una vez hubieras entendido,
que mis manos volaban cruzando los pulgares al mirarte venir.
Y que sonreir es una actividad grotesca,
ahora que no hay porque.
Se cruzaron rutas que nunca llevaron a mismos destinos.
Hubiera querido ser una Y contigo.
Y me quedo con tres puntos y el resto...
es una hoja en blanco que sabe a negro.
Pudimos ser los mas felices.
Pudimos habernos regalado estampas,
pintadas con palabras enamoradas.
Pudimos tener una leyenda de dulces rojos y ginsen.
Pude haberte entregado lo mejor de mi.
Asi igual, pudieste no haberme hecho creer,
en algo en lo que tu no creias.
Extravagantemente delicioso.
You don't know, what you've put me through,
that's okay, i've forgiven you;
but in some way, hope it fucks with you.
Hope it fucks with you.
"Nada romanticas son las letras de Lewis."
-Eso es lo que pense doctora -dije seriamente viendo el rostro de ella-. La verdad doctora es que creo que ha llegado el momento de deslizarme por el universo de posibilidades que representa la vida. Sabe doctora, me siento como Churchill luego de la guerra. Soy de hoy en adelante un Ave Fenix. Nada me detendra.
-Largate de mi panaderia -me dijo la mujer.
Si, eso de llamar doctora a toda mujer mas de una vez me ha traido problemas.
¿Es que nadie puede aceptar que soy un hombre nuevo? me pregunte, ni siquiera aceptan mis nuevas costumbres. ¿Nadie puede quitarse el pantalon a la hora de comer mostrando inscripiones del la literatura clasica dijivutiana en las piernas?
Ese dia entre en un estado de introspeccion que me llevo a limites que rayaban el autismo y la locura alephiana, y dibujando entre mis pensamientos mas libres y mi autocritica mas puntilloza, me pregunte, sin mas reparo.
-¿Porque soy tan extravagantemente delicioso?
-Largate de mi papeleria -me dijo un tendero.
Vale, ya he entendido. Esa es la naturaleza de cualquier introspeccion. Nadie disfruta de ella buen amigo, si a usted le engaño Scout Niblett diciendo lo contrario, no le crea amigo, le miente. La introspeccion es un estado mental forzado, al que se llega solo cuando el resto de los estados te cierran las cacetas con un fino y directo largate de mi estado. Y el resto lo ponemos nosotros, a contratiempo.
And if they want to know of your past,
is precise to say a lie,
I gave that you come from there, of a rare world;
that you do not know to cry,
that you do not understand of love, and that you have never loved.
"Las de Jimenes un tanto".
that's okay, i've forgiven you;
but in some way, hope it fucks with you.
Hope it fucks with you.
"Nada romanticas son las letras de Lewis."
-Eso es lo que pense doctora -dije seriamente viendo el rostro de ella-. La verdad doctora es que creo que ha llegado el momento de deslizarme por el universo de posibilidades que representa la vida. Sabe doctora, me siento como Churchill luego de la guerra. Soy de hoy en adelante un Ave Fenix. Nada me detendra.
-Largate de mi panaderia -me dijo la mujer.
Si, eso de llamar doctora a toda mujer mas de una vez me ha traido problemas.
¿Es que nadie puede aceptar que soy un hombre nuevo? me pregunte, ni siquiera aceptan mis nuevas costumbres. ¿Nadie puede quitarse el pantalon a la hora de comer mostrando inscripiones del la literatura clasica dijivutiana en las piernas?
Ese dia entre en un estado de introspeccion que me llevo a limites que rayaban el autismo y la locura alephiana, y dibujando entre mis pensamientos mas libres y mi autocritica mas puntilloza, me pregunte, sin mas reparo.
-¿Porque soy tan extravagantemente delicioso?
-Largate de mi papeleria -me dijo un tendero.
Vale, ya he entendido. Esa es la naturaleza de cualquier introspeccion. Nadie disfruta de ella buen amigo, si a usted le engaño Scout Niblett diciendo lo contrario, no le crea amigo, le miente. La introspeccion es un estado mental forzado, al que se llega solo cuando el resto de los estados te cierran las cacetas con un fino y directo largate de mi estado. Y el resto lo ponemos nosotros, a contratiempo.
And if they want to know of your past,
is precise to say a lie,
I gave that you come from there, of a rare world;
that you do not know to cry,
that you do not understand of love, and that you have never loved.
"Las de Jimenes un tanto".
Normanda's dream of silented-us.
Mirandome, cualquiera puede descubir que no soy tan feo.
El problema es que nadie quiere mirarme siquiera.
Pressure Chieff. Quiza deberia volverme vendedor de sueños, o prostituta montañesa.
Lo nuestro es un amor de verano. Y yo quisiera ver algo mas.
El problema es que nadie quiere mirarme siquiera.
Pressure Chieff. Quiza deberia volverme vendedor de sueños, o prostituta montañesa.
Lo nuestro es un amor de verano. Y yo quisiera ver algo mas.
domingo, septiembre 19, 2004
Termina mas no empieces.*
Has llegado con media hora de anticipo. O será mi reloj y mi corazón que no quieren que avance el tiempo. O será que quieren esto rápido. O será que simplemente no quieren esto, no rápido ni lento, simplemente no lo quieren.
Siéntate, ¿quieres un café?, ¿té, prefieres? Oh, lo siento, no tengo té, se termino todo el frasco ¿Por qué las cosas se terminan?
Ten un café. Sin azúcar, como te gusta; tal vez este amargo pues lo deje mucho tiempo en el fuego. No, yo no tomare nada. Aunque? temo que lo amargo lo probare aun sin café hoy, y no por culpa del fuego, sino de la falta de él.
Se lo que quieres decirme. No empieces a decirme.
Se lo que quieres ahora. No empieces ahora.
Se que esto termina. Y no empieces, pero termina.
Termina. ¿Por qué las cosas se terminan?
Quizás porque ya no quieren seguir, quizás por lo mismo que empiezan; quizá porque con lluvia queremos sol y cuando este sale añoramos el rocío de aquella. Quizás porque es rara la felicidad completa como raro es el arcoiris, aunque nos aferramos a tenerla. Quizás por la misma razón que mi playera favorita de hace un tiempo ahora acojina la cama del gato. Quizás debas explicármelo tú que yo no entiendo, y aun cuando debo, no puedo hacerlo.
Solo pierdes la vista. Entreteniéndola con los cuadros y fotografías regadas por toda la pared. Mírame, perdón si no te miro yo pero es que tengo los ojos ocupados rociándome las rodillas. No vengas con el trillado cuento de que es por mi bien, me estoy desmoronando y no estoy bien.
Dime que el hastío y costumbre hicieron mancuerna para vencer a este amor, que empieza a convulsionarse de miedo, que empieza a morir, que empieza a matarme.
Dime que tu boca tiene otro sabor que no es el mió, que alguien más con más detalles y menos corazón alguien te ha puesto en este predicamento. Y que has fallado a su favor (mas no al tuyo).
Ya no tiene sentido que me mientas, puedes ser honesta. Ya no estoy en posición de reclamarte nada, cuando pudiera reclamarte todo. Ya me mataste, ya me dejaste vacío de ganas y lleno de impotencia. No tengas cuidado de herirme con la verdad que con mentiras también lo haces. Ya que mas da si a todo el mar, le sumas una gota.
Tu chamarra esta en el comedor, tus lentes en la mesa. Me guardo para mi el día que te conocí y nuestro primer beso. Vete ya. ¿Qué si voy a estar bien? No, no voy a estar bien, pero si te quedas tampoco voy a estarlo. No, no necesito nada, nada que tu puedas ofertarme. Un abrazo me vendría bien, pero no tuyo; porque quiero un abrazo de amor, y tu amor, ya se termino.
¿Por qué las cosas se terminan?
Tal vez porque desde su inicio se podía pronosticar su fin. Tal vez porque empezaron sin gusto, porque nunca debieron comenzar. Tal vez porque a veces, son el prefacio de algo mejor, porque todo tiene su ciclo. Tal vez porque antes de aprender a volar, hemos de aprender, a aterrizar.
Pero a veces, nos matamos, y eso no me preocupa. A veces, el amor se acaba solo. A veces el amor descuidado cae en un pozo y no sabe salir.
A veces el amor muere. A veces sus dueños lo matamos.
A veces cae, a veces lo tiran ¿Cómo le echamos la culpa de morir si en ocasiones, ni siquiera le permitimos nacer.
¿Por qué las cosas se terminan? Porque tal vez solo fueron en nuestra mente, doblada a medias como nos acomodo doblarla. Porque nos sujetamos a algo que nunca existió, y un día nos enteramos de eso.
Por que, las ilusiones, como las cosas, se terminan.
*Termina mas no empieces (o la historia de como las naranjas a veces solo tienen jugo en una mitad). Texto mio de marzo de 1999.
Siéntate, ¿quieres un café?, ¿té, prefieres? Oh, lo siento, no tengo té, se termino todo el frasco ¿Por qué las cosas se terminan?
Ten un café. Sin azúcar, como te gusta; tal vez este amargo pues lo deje mucho tiempo en el fuego. No, yo no tomare nada. Aunque? temo que lo amargo lo probare aun sin café hoy, y no por culpa del fuego, sino de la falta de él.
Se lo que quieres decirme. No empieces a decirme.
Se lo que quieres ahora. No empieces ahora.
Se que esto termina. Y no empieces, pero termina.
Termina. ¿Por qué las cosas se terminan?
Quizás porque ya no quieren seguir, quizás por lo mismo que empiezan; quizá porque con lluvia queremos sol y cuando este sale añoramos el rocío de aquella. Quizás porque es rara la felicidad completa como raro es el arcoiris, aunque nos aferramos a tenerla. Quizás por la misma razón que mi playera favorita de hace un tiempo ahora acojina la cama del gato. Quizás debas explicármelo tú que yo no entiendo, y aun cuando debo, no puedo hacerlo.
Solo pierdes la vista. Entreteniéndola con los cuadros y fotografías regadas por toda la pared. Mírame, perdón si no te miro yo pero es que tengo los ojos ocupados rociándome las rodillas. No vengas con el trillado cuento de que es por mi bien, me estoy desmoronando y no estoy bien.
Dime que el hastío y costumbre hicieron mancuerna para vencer a este amor, que empieza a convulsionarse de miedo, que empieza a morir, que empieza a matarme.
Dime que tu boca tiene otro sabor que no es el mió, que alguien más con más detalles y menos corazón alguien te ha puesto en este predicamento. Y que has fallado a su favor (mas no al tuyo).
Ya no tiene sentido que me mientas, puedes ser honesta. Ya no estoy en posición de reclamarte nada, cuando pudiera reclamarte todo. Ya me mataste, ya me dejaste vacío de ganas y lleno de impotencia. No tengas cuidado de herirme con la verdad que con mentiras también lo haces. Ya que mas da si a todo el mar, le sumas una gota.
Tu chamarra esta en el comedor, tus lentes en la mesa. Me guardo para mi el día que te conocí y nuestro primer beso. Vete ya. ¿Qué si voy a estar bien? No, no voy a estar bien, pero si te quedas tampoco voy a estarlo. No, no necesito nada, nada que tu puedas ofertarme. Un abrazo me vendría bien, pero no tuyo; porque quiero un abrazo de amor, y tu amor, ya se termino.
¿Por qué las cosas se terminan?
Tal vez porque desde su inicio se podía pronosticar su fin. Tal vez porque empezaron sin gusto, porque nunca debieron comenzar. Tal vez porque a veces, son el prefacio de algo mejor, porque todo tiene su ciclo. Tal vez porque antes de aprender a volar, hemos de aprender, a aterrizar.
Pero a veces, nos matamos, y eso no me preocupa. A veces, el amor se acaba solo. A veces el amor descuidado cae en un pozo y no sabe salir.
A veces el amor muere. A veces sus dueños lo matamos.
A veces cae, a veces lo tiran ¿Cómo le echamos la culpa de morir si en ocasiones, ni siquiera le permitimos nacer.
¿Por qué las cosas se terminan? Porque tal vez solo fueron en nuestra mente, doblada a medias como nos acomodo doblarla. Porque nos sujetamos a algo que nunca existió, y un día nos enteramos de eso.
Por que, las ilusiones, como las cosas, se terminan.
*Termina mas no empieces (o la historia de como las naranjas a veces solo tienen jugo en una mitad). Texto mio de marzo de 1999.
Tengo urgentemente.
El que ha cambiado, cuando me veo y veo que lo que veo es lo que no veo, puedo ser yo.
Era un factor indeterminado y acaso un poco mas importante, cuando, en el rio de arroz atrapaba como si fueran premios, a los renacuajos. Eran premios.
Ahora, siendo un factor mas indeterminado aun y mucho menos importante quiza deberia pensar en el retiro. En el retiro.
Es como volcar el tiempo sobre una canasta para seleccionar lo que quiero guardar y cubrirla, y lanzarla por el suave oleaje del rio cuesta abajo, y aunque ese tipo de canastas del tiempo suelen no atorarse en alguna piedra, jamas se van. Jamas se van.
Es la maleza de mi jardin la que puntillea los tallos, y tardo de o temprano se van, jamas se quedan. Jamas se quedan.
Eran premios. En el retiro. Jamas se van. Jamas se quedan.
So long, my honey, so long.
Too bad you had to drift away,
'cause I could use some company.
Right here on this road, on this road I?m on today.
Tal vez la vida sea como diria Janis Joplin. Tal vez sea como diria mi abuela (que no era Janis Joplin).
1. Tengo que decirte urgentemente que te amo.
2. Tengo que entrar urgentemente al baño.
3. Tengo que mirar urgentemente por la rendija.
Las urgencias.
Si no existieran seria todo mejor, sabes nena...
Excepto los hospitales,
porque habria mas muertes.
Era un factor indeterminado y acaso un poco mas importante, cuando, en el rio de arroz atrapaba como si fueran premios, a los renacuajos. Eran premios.
Ahora, siendo un factor mas indeterminado aun y mucho menos importante quiza deberia pensar en el retiro. En el retiro.
Es como volcar el tiempo sobre una canasta para seleccionar lo que quiero guardar y cubrirla, y lanzarla por el suave oleaje del rio cuesta abajo, y aunque ese tipo de canastas del tiempo suelen no atorarse en alguna piedra, jamas se van. Jamas se van.
Es la maleza de mi jardin la que puntillea los tallos, y tardo de o temprano se van, jamas se quedan. Jamas se quedan.
Eran premios. En el retiro. Jamas se van. Jamas se quedan.
So long, my honey, so long.
Too bad you had to drift away,
'cause I could use some company.
Right here on this road, on this road I?m on today.
Tal vez la vida sea como diria Janis Joplin. Tal vez sea como diria mi abuela (que no era Janis Joplin).
1. Tengo que decirte urgentemente que te amo.
2. Tengo que entrar urgentemente al baño.
3. Tengo que mirar urgentemente por la rendija.
Las urgencias.
Si no existieran seria todo mejor, sabes nena...
Excepto los hospitales,
porque habria mas muertes.
sábado, septiembre 18, 2004
Fitzgerald (parte uno).
Esa noche Fitzgerald se había tardado en llegar a su casa una hora mas de lo habitual, lo cual lo fastidiaba, porque entonces no tendría el tiempo que el quisiera para otras labores. Tenía desde hacia varios días que regar las plantas de su comedor y cambiar el agua de los peces, los días anteriores lo había dejado para los días siguientes. Y ese era uno de los días siguientes, con la diferencia de que no se encontraba muy animoso.
Se había encontrado en el camino a Philipe, un viejo amigo de la escuela, los dos habían ido al mismo instituto "El Instituto de la Esperanza". A veces el bromeaba consigo mismo acerca del nombre del colegio. Será porque mis esperanzas se quedaron ahí, pensaba.
Mientras se quitaba su pesado saco (que estaba un poco mojado por la llovizna que había fuera), remembraba la charla con Philipe apenas hacia unos instantes. Philipe había sido uno de sus mejores amigos de la escuela. Ahora es un don nadie pensaba con risotadas un poco forzadas Fitzgerald, pues en el fondo no le gustaba la idea de ver como alguien puede ser olvidado así de rápido, de inconciente. Se veía rápidamente en el lugar de Philipe. Se imaginaba la situación al revés, y la verdad es que la creía muy probable, sin embargo no parecía importarle mucho el hecho de saberse un nadie a la vista de la mayoría de los que le conocieron en algún momento. Suponía que era la naturaleza de la vida en si. Se quito los zapatos y las calcetas y coloco metódicamente en un bote estas y en la parte baja de su mueble de repisas aquellos. Se puso unas sandalias.
Era hora de cambiarle el agua a los peces. Tenía dos peces rojos que el tendero del acuario de había dicho eran de la raza "tomates payasos" o algo así (tenía que ver con payasos y tomates pero no recordaba como, su pecera tenía además un "betta" de color azul. Los dos peces rojos se llamaban Monty y Muntle, el azul en cambio se llamaba así, Azul. Le gustaba cambiarles el agua. Disfrutaba particularmente reacomodarles su casa de cristal, cambiaba las cosas de lugar. Los peces tenían dentro varias piedras grandes, un muñeco G.I. Joe, un aro de plástico con acabado que simulaba ser de madera, varias plantas artificiales, y unos tres centímetros de piedritas multicolor. Así, Fitzgerald movía todo de sitio, pasaba momentáneamente a los peces a una jarra, que dejaba bajo el chorro del fregadero, pues sentía que con el agua estática se desoxigenaban, y era particularmente ansioso con eso. Cuando había cambiado el agua de la pecera dos veces, entonces los regresaba, solía pasar antes a Monty y a Muntle, pues obtenía un exótico disfrute en dejar a Azul sin agua unos instantes en la jarra, y cuando terminaba de retorcerse, casi cuando parecía que el pececillo se resignaba a morir, lo regresaba al agua. Tenía cierto recelo con Azul, no le gustaba. Se lo había regalado su hijastra a Fitzgerald, el cumpleaños suyo de hacia un par de años, el problema es que al día siguiente a su cumpleaños, con algo de coraje por alguna trifulca familiar, su hijastra le había confesado que se lo había regalado por compromiso. Finalmente hecho al pez a su acuario.
Siempre se quedaba luego de cambiar el agua mirándolos un rato, se fascinaba con el hecho de que no se enteraran de nada los primeros instantes. ¡Les habían movido todo! Era como estar en un lugar nuevo. Fitzgerald sentía que eso al menos los tenía menos aburridos. Era como cambiar de casa cada cuatro días.
Terminando sus labores con los peces, se encontró lo suficientemente agotado para dejar el quehacer con las plantas para mejor ocasión. Se desnudo en plena estancia, y dejó su ropa tirada ahí donde cayó. Se fue a su cuarto rascándose la espalda con un cucharón (lo tenía para eso), prendió la tele con cierto entusiasmo y se hecho en la cama. Creía poder encontrar algo interesante que ver. Estaba jugando con el control remoto, veía un poco de una película italiana, cambiaba al canal de aeróbicos -de cuya presentadora estaba enamorado-, y regresaba a la película. Sonó el teléfono entonces. Se estiró con cierta dificultad y apatía y lo tomo. Se apresuro a contestar.
-Si -dijo Fitzgerald, que solía decir el "si" con un tono que no era no de afirmación, pero menos era pregunta.
-Hola Fitzgerald -dijo la voz del otro lado.
-Hola Helen -respondió con cierto desencanto.
-Nada, nada -dijo ella con aire tranquilo-, solo hablaba para saludar. ¿Cómo estas?
-Algo liado con el trabajo, pero bien -dijo Fitzgerald.
-Menudo jadeo, ¿eh? -dijo Helen lacónicamente, no sabiendo que desglosar de la respuesta que le daba el.
-¿Para que has hablado? -preguntó Fitzgerald con aire de queja.
-Te digo que por nada -dijo ella-, solo para saludar. Laura y Ayla me piden te mande saludos también. Laura todos los días me rompe los huevos con que te diga que saco buena nota el semestre pasado.
-Ah -exclamó Fitzgerald-, le debo ese regalo, si. Dile que el domingo que guste vamos ¿vale?
-Vale -dijo Helen, que seguía sin saber como extender un poco la charla.
-Bueno -irrumpió Fitzgerald-, me voy ya, porque estaba revisando mi agenda cuando llamaste y quiero acabar ya para poder dormir.
-Tu ni llevas agenda Fitzgerald -dijo Helen bromeando-, te la pasas todo el día metido en tu oficina y toda la noche en tu cama.
-Lo que tú digas -respondió bruscamente Fitzgerald-. Lo que si es que ya me tengo que ir. Nos vemos luego Helen.
-Si, cuídate -dijo con notable pasmo Helen.
Si eso ultimo lo escucho Fitzgerald, es un misterio. Colgó tan apresurado que se le notaba aun en el rostro la molestia. ¿Por qué? ¿Por qué me llama?, se preguntaba siempre que pasaba esto que paso.
Se había encontrado en el camino a Philipe, un viejo amigo de la escuela, los dos habían ido al mismo instituto "El Instituto de la Esperanza". A veces el bromeaba consigo mismo acerca del nombre del colegio. Será porque mis esperanzas se quedaron ahí, pensaba.
Mientras se quitaba su pesado saco (que estaba un poco mojado por la llovizna que había fuera), remembraba la charla con Philipe apenas hacia unos instantes. Philipe había sido uno de sus mejores amigos de la escuela. Ahora es un don nadie pensaba con risotadas un poco forzadas Fitzgerald, pues en el fondo no le gustaba la idea de ver como alguien puede ser olvidado así de rápido, de inconciente. Se veía rápidamente en el lugar de Philipe. Se imaginaba la situación al revés, y la verdad es que la creía muy probable, sin embargo no parecía importarle mucho el hecho de saberse un nadie a la vista de la mayoría de los que le conocieron en algún momento. Suponía que era la naturaleza de la vida en si. Se quito los zapatos y las calcetas y coloco metódicamente en un bote estas y en la parte baja de su mueble de repisas aquellos. Se puso unas sandalias.
Era hora de cambiarle el agua a los peces. Tenía dos peces rojos que el tendero del acuario de había dicho eran de la raza "tomates payasos" o algo así (tenía que ver con payasos y tomates pero no recordaba como, su pecera tenía además un "betta" de color azul. Los dos peces rojos se llamaban Monty y Muntle, el azul en cambio se llamaba así, Azul. Le gustaba cambiarles el agua. Disfrutaba particularmente reacomodarles su casa de cristal, cambiaba las cosas de lugar. Los peces tenían dentro varias piedras grandes, un muñeco G.I. Joe, un aro de plástico con acabado que simulaba ser de madera, varias plantas artificiales, y unos tres centímetros de piedritas multicolor. Así, Fitzgerald movía todo de sitio, pasaba momentáneamente a los peces a una jarra, que dejaba bajo el chorro del fregadero, pues sentía que con el agua estática se desoxigenaban, y era particularmente ansioso con eso. Cuando había cambiado el agua de la pecera dos veces, entonces los regresaba, solía pasar antes a Monty y a Muntle, pues obtenía un exótico disfrute en dejar a Azul sin agua unos instantes en la jarra, y cuando terminaba de retorcerse, casi cuando parecía que el pececillo se resignaba a morir, lo regresaba al agua. Tenía cierto recelo con Azul, no le gustaba. Se lo había regalado su hijastra a Fitzgerald, el cumpleaños suyo de hacia un par de años, el problema es que al día siguiente a su cumpleaños, con algo de coraje por alguna trifulca familiar, su hijastra le había confesado que se lo había regalado por compromiso. Finalmente hecho al pez a su acuario.
Siempre se quedaba luego de cambiar el agua mirándolos un rato, se fascinaba con el hecho de que no se enteraran de nada los primeros instantes. ¡Les habían movido todo! Era como estar en un lugar nuevo. Fitzgerald sentía que eso al menos los tenía menos aburridos. Era como cambiar de casa cada cuatro días.
Terminando sus labores con los peces, se encontró lo suficientemente agotado para dejar el quehacer con las plantas para mejor ocasión. Se desnudo en plena estancia, y dejó su ropa tirada ahí donde cayó. Se fue a su cuarto rascándose la espalda con un cucharón (lo tenía para eso), prendió la tele con cierto entusiasmo y se hecho en la cama. Creía poder encontrar algo interesante que ver. Estaba jugando con el control remoto, veía un poco de una película italiana, cambiaba al canal de aeróbicos -de cuya presentadora estaba enamorado-, y regresaba a la película. Sonó el teléfono entonces. Se estiró con cierta dificultad y apatía y lo tomo. Se apresuro a contestar.
-Si -dijo Fitzgerald, que solía decir el "si" con un tono que no era no de afirmación, pero menos era pregunta.
-Hola Fitzgerald -dijo la voz del otro lado.
-Hola Helen -respondió con cierto desencanto.
-Nada, nada -dijo ella con aire tranquilo-, solo hablaba para saludar. ¿Cómo estas?
-Algo liado con el trabajo, pero bien -dijo Fitzgerald.
-Menudo jadeo, ¿eh? -dijo Helen lacónicamente, no sabiendo que desglosar de la respuesta que le daba el.
-¿Para que has hablado? -preguntó Fitzgerald con aire de queja.
-Te digo que por nada -dijo ella-, solo para saludar. Laura y Ayla me piden te mande saludos también. Laura todos los días me rompe los huevos con que te diga que saco buena nota el semestre pasado.
-Ah -exclamó Fitzgerald-, le debo ese regalo, si. Dile que el domingo que guste vamos ¿vale?
-Vale -dijo Helen, que seguía sin saber como extender un poco la charla.
-Bueno -irrumpió Fitzgerald-, me voy ya, porque estaba revisando mi agenda cuando llamaste y quiero acabar ya para poder dormir.
-Tu ni llevas agenda Fitzgerald -dijo Helen bromeando-, te la pasas todo el día metido en tu oficina y toda la noche en tu cama.
-Lo que tú digas -respondió bruscamente Fitzgerald-. Lo que si es que ya me tengo que ir. Nos vemos luego Helen.
-Si, cuídate -dijo con notable pasmo Helen.
Si eso ultimo lo escucho Fitzgerald, es un misterio. Colgó tan apresurado que se le notaba aun en el rostro la molestia. ¿Por qué? ¿Por qué me llama?, se preguntaba siempre que pasaba esto que paso.
viernes, septiembre 17, 2004
Oracion sin sentidos.
Primaria mi interes en verte.
Me moriria de ganas de rodearte la cintura,
y tocar la finura de tu contorno.
Igual podria decaer con tu solo aroma,
con el solo movimiento de tus cabellos,
de tus pestañas flotantes.
Quizas me caeria por ti en un deseo inmenso,
porque sabes que soy debil,
porque asi, con ventaja, te gusta mas.
Me voy a quedar aqui, sentado, al borde de mi cama; me voy a quedar aqui, mirando, al borde de la ventana; me voy a quedar sentado mirando por las ventanas de mi cama.
A ver, si te apetece acompañarme,
y si no te dieran ganas.
No sera noticia.
Ni sera nada.
Me moriria de ganas de rodearte la cintura,
y tocar la finura de tu contorno.
Igual podria decaer con tu solo aroma,
con el solo movimiento de tus cabellos,
de tus pestañas flotantes.
Quizas me caeria por ti en un deseo inmenso,
porque sabes que soy debil,
porque asi, con ventaja, te gusta mas.
Me voy a quedar aqui, sentado, al borde de mi cama; me voy a quedar aqui, mirando, al borde de la ventana; me voy a quedar sentado mirando por las ventanas de mi cama.
A ver, si te apetece acompañarme,
y si no te dieran ganas.
No sera noticia.
Ni sera nada.
miércoles, septiembre 15, 2004
Mater opera.
De saber que soy un gran poeta y el escritor mas aclamado del país, mis padres estarían tan orgullosos.
Esto, si me conocieran.
Esto, si me conocieran.
Y.
Algún día te volveré a ver y nos miraremos a los ojos, que, habrán perdido su brillo. Y ese día nos preguntaremos muchos porqués sobre muchos nadies. Y nadie nos responderá.
Las audiencias han dejado ya la tribuna y el juicio estará sentenciado para entonces. Y veremos con recelo el pasado, tratando de aferrarnos a algo. Y ese algo no muere, sino que ya había muerto hacía varias noches. Hacía tantos recuerdos....
Y trataremos de explicarnos con razones vagas el porque de las cosas como son. Y las cosas como son, no incluirán una respuesta por principio. No sabremos como vernos, no sabremos como no sentirnos intimidados por el peso de estar en un tiempo y un espacio que no es nada.
Y que alguna vez fue mucho.
Y que fue mucho, mientras pudimos querer.
Las audiencias han dejado ya la tribuna y el juicio estará sentenciado para entonces. Y veremos con recelo el pasado, tratando de aferrarnos a algo. Y ese algo no muere, sino que ya había muerto hacía varias noches. Hacía tantos recuerdos....
Y trataremos de explicarnos con razones vagas el porque de las cosas como son. Y las cosas como son, no incluirán una respuesta por principio. No sabremos como vernos, no sabremos como no sentirnos intimidados por el peso de estar en un tiempo y un espacio que no es nada.
Y que alguna vez fue mucho.
Y que fue mucho, mientras pudimos querer.
martes, septiembre 14, 2004
Han pasado tres dias.
Es posible que antes de amarte, no hubiera yo considerado la opción de solo mirarte.
Ahora las cosas han pasado de modo que no hubiera dado y, pocas cosas son más tristes que ser culpable de una muerte. Igual que son pocas las veces que sonrió, porque las sonrisas son la muestra insignia de un fulgor que... yo no tengo. No me permitas mentirte, no me permitas sonreírte. Tras mis pies se mueren impelidos cada una de mis promesas. ¿Y que ha sido de mi? ¿Qué eres, que en mi intención de tenerte conmigo, me he entregado al tintineo sin fin de la tentación? Estoy vuelto una mentira que duele. Tanto. Desde hace tiempo ha.
Ahora las cosas han pasado de modo que no hubiera dado y, pocas cosas son más tristes que ser culpable de una muerte. Igual que son pocas las veces que sonrió, porque las sonrisas son la muestra insignia de un fulgor que... yo no tengo. No me permitas mentirte, no me permitas sonreírte. Tras mis pies se mueren impelidos cada una de mis promesas. ¿Y que ha sido de mi? ¿Qué eres, que en mi intención de tenerte conmigo, me he entregado al tintineo sin fin de la tentación? Estoy vuelto una mentira que duele. Tanto. Desde hace tiempo ha.
lunes, septiembre 13, 2004
Tiempo autocompasivo (atoidi enim).
Ayer sentí una especie de colapso ríspido de humanidad. Mi exnovia me contó que anda con un tipo al que ni siquiera considera su amigo. La desgracia que esto supone para ella es la de realizar el método al revés. Si difícil fue para ella conservar un amor cuando nació este antes de la declaración oficial de su existencia, mas debe serlo tener que pintar nubes estando ya con el lienzo y los coloridos oleos encima (una mujer con oleos encima me trae ideas, no todas artísticas, pero si placenteras, pero esto no viene al tema).
La cosa es que sentí lastima y algo parecido al coraje al verla caer otra vez en un hueco en el que yo ya he bajado la vista para saludarla y en carne propia se de lo destructivo que es que lo haga (al menos conmigo, porque a su actual novio seguro que no le importa, ya quisiera yo el cinismo ateo de los idiotas).
Se supondría, por lógica y racionalidad no debería hacer las mismas cosas. Si me dejo a mi por tal y cual, bien, al menos para ella. Si un año después se lía en una relación que ella sabe peor a priori... vamos, que no me alcanza el seso.
Tuve una segunda mirada de contemplar esto.
El contemplar.
El solo contemplar.
Es como una carcajada surrealista del tiempo el ver, con mi mala cara cariacontecida, la triste postración donde terminaron sueños que una vez flamearon chispeantes y alegres como salchichas en las brasas.
¿Cómo explicarle a las viejas cartas, que ahora ya han perdido el sentido? Y aquellas miradas cómplices fueron solo el baladro de un segundo, y su eco. Es una pena ver a Minerva y dame cuenta de que ella dejo de importarme hace tiempo y si siento algo aquí, y actuó, es por la compasión que tengo; y no a ella, sino a mi propia verdad.
Y mi verdad es que no quiero ser como ella, a pesar mió.
La cosa es que sentí lastima y algo parecido al coraje al verla caer otra vez en un hueco en el que yo ya he bajado la vista para saludarla y en carne propia se de lo destructivo que es que lo haga (al menos conmigo, porque a su actual novio seguro que no le importa, ya quisiera yo el cinismo ateo de los idiotas).
Se supondría, por lógica y racionalidad no debería hacer las mismas cosas. Si me dejo a mi por tal y cual, bien, al menos para ella. Si un año después se lía en una relación que ella sabe peor a priori... vamos, que no me alcanza el seso.
Tuve una segunda mirada de contemplar esto.
El contemplar.
El solo contemplar.
Es como una carcajada surrealista del tiempo el ver, con mi mala cara cariacontecida, la triste postración donde terminaron sueños que una vez flamearon chispeantes y alegres como salchichas en las brasas.
¿Cómo explicarle a las viejas cartas, que ahora ya han perdido el sentido? Y aquellas miradas cómplices fueron solo el baladro de un segundo, y su eco. Es una pena ver a Minerva y dame cuenta de que ella dejo de importarme hace tiempo y si siento algo aquí, y actuó, es por la compasión que tengo; y no a ella, sino a mi propia verdad.
Y mi verdad es que no quiero ser como ella, a pesar mió.
domingo, septiembre 12, 2004
7.
Si me pides mi opinión, prefiero guardar silencio. Mis padres me enseñaron a guardar el respeto, el cual no me apures que igual no te lo tengo.
Oh, las joviales y húmedas mañanas que danzan con desmesurada sugerencia y sugerente desmesura a mi alrededor, es la naturaleza habitual mía eso de tomar por ciertas mis verdades. Y la rusticidad que cobija mis anhelos... me ha saturado de corteza el rededor mió. ¿Qué miramos en la ventana cuando vemos sentados con el alegre y vacío acomodo del conformismo, las notas danzar sin nuestra música? ¿Qué les dices, que han de ser con el paso de los días una suave continuación de una historia que tú ya escribiste?
Afortunados ellos, que miran la lejanía demasiado lejana a su proximidad; cuando los de este bosque nos miramos ya canos.
¿Y el sentimiento que aflora?
Quizá sea mejor ser un monje bolchevique sabiente de si. Quizá no, y me engañe al ver sus sonrisas previas al desmentir. Al final no bailo contigo porque no se hacerlo nena, porque nunca aprendí. Y porque al verte el sentimiento que aflora es el deseo más que la feria, y la renuencia a los tuyos mas que ti.
Oh, las joviales y húmedas mañanas que danzan con desmesurada sugerencia y sugerente desmesura a mi alrededor, es la naturaleza habitual mía eso de tomar por ciertas mis verdades. Y la rusticidad que cobija mis anhelos... me ha saturado de corteza el rededor mió. ¿Qué miramos en la ventana cuando vemos sentados con el alegre y vacío acomodo del conformismo, las notas danzar sin nuestra música? ¿Qué les dices, que han de ser con el paso de los días una suave continuación de una historia que tú ya escribiste?
Afortunados ellos, que miran la lejanía demasiado lejana a su proximidad; cuando los de este bosque nos miramos ya canos.
¿Y el sentimiento que aflora?
Quizá sea mejor ser un monje bolchevique sabiente de si. Quizá no, y me engañe al ver sus sonrisas previas al desmentir. Al final no bailo contigo porque no se hacerlo nena, porque nunca aprendí. Y porque al verte el sentimiento que aflora es el deseo más que la feria, y la renuencia a los tuyos mas que ti.
sábado, septiembre 11, 2004
Entre la pregunta y la buhardilla.
-¿Sabes que me hace tremendamente feliz? -le pregunto Kh a un señor que pasaba por la calle.
-¿Eh...? -se quedo semipasmado el señor este, y no supo que decir. Meneo la cabeza.
-Vaya... -se dijo desairado Kh, y bajo la cabeza-, ¿es que nadie lo sabe?
-¿Eh...? -se quedo semipasmado el señor este, y no supo que decir. Meneo la cabeza.
-Vaya... -se dijo desairado Kh, y bajo la cabeza-, ¿es que nadie lo sabe?
viernes, septiembre 10, 2004
Luve me broughete.
Reis Glorios, erais lums e clartatz.
Deus poderos, sehner si a bos platz,
Al meu companh siatz fixels aju da,
Qu'eu non lo vi, pois la noitz fon et ades sera l'alba!
Teniamos que mirar la alba ante la flagrante bordura de tus pupilas.
-¿Has visto el maravilloso atardecer, el caer robusto y rojizo del sol?
-Lo he visto, si.
-¡Oh, pero que maravilloso es!
-Lo es, si.
-¿Que tienes, que a calmado tu sed de decir?
-Estaba viendote.
-No digas eso, porque me pongo rojiza.
-No apures la erubecencia. A mi me entristece. Hace tiempo que me engaño para verte como me gustaria hacerlo.
Deus poderos, sehner si a bos platz,
Al meu companh siatz fixels aju da,
Qu'eu non lo vi, pois la noitz fon et ades sera l'alba!
Teniamos que mirar la alba ante la flagrante bordura de tus pupilas.
-¿Has visto el maravilloso atardecer, el caer robusto y rojizo del sol?
-Lo he visto, si.
-¡Oh, pero que maravilloso es!
-Lo es, si.
-¿Que tienes, que a calmado tu sed de decir?
-Estaba viendote.
-No digas eso, porque me pongo rojiza.
-No apures la erubecencia. A mi me entristece. Hace tiempo que me engaño para verte como me gustaria hacerlo.
jueves, septiembre 09, 2004
A mor.
Las miradas le bombardean dama,
porque es interesante, y tiene usted pechos generosos y hechizeros.
Mire que, si yo los tubiera,
no estaria viendo ahora el pasar del mundo por la ventana de este autobus.
Sino quiza buscando el modo de sacar ventaja con ellos.
Hagame caso, y aprovechese.
Venga, aprovechese.
En la noche siempre escucho la tormenta llenar de agua las calles. Y se quedan vacias, sin gente, sin historias, sin tan siquiera un perro. Las cosas que pasan no son importantes para ti porque simplemente no te enteras, vives en un feliz engaño donde todo esta programado para funcionar hasta donde tus pupilas logran ver. Los nublones azules de mas alla, los que tapan, y que tapan igual politicos que noveles damas, te impiden ver. Pero mas que eso, deberias preguntarte algo que por definicion cualitativa, jamas te preguntaras; ¿sabes que hay mas alla? Ni siquiera sabes, que existe ese lugar.
Somos el remplazo de la perfeccion.
Una manera de decirle a Dios, ¡chupate esta! y mientras El lo asimila, nosotros podemos danzar desnudos y hacer el amor.
A mor.
porque es interesante, y tiene usted pechos generosos y hechizeros.
Mire que, si yo los tubiera,
no estaria viendo ahora el pasar del mundo por la ventana de este autobus.
Sino quiza buscando el modo de sacar ventaja con ellos.
Hagame caso, y aprovechese.
Venga, aprovechese.
En la noche siempre escucho la tormenta llenar de agua las calles. Y se quedan vacias, sin gente, sin historias, sin tan siquiera un perro. Las cosas que pasan no son importantes para ti porque simplemente no te enteras, vives en un feliz engaño donde todo esta programado para funcionar hasta donde tus pupilas logran ver. Los nublones azules de mas alla, los que tapan, y que tapan igual politicos que noveles damas, te impiden ver. Pero mas que eso, deberias preguntarte algo que por definicion cualitativa, jamas te preguntaras; ¿sabes que hay mas alla? Ni siquiera sabes, que existe ese lugar.
Somos el remplazo de la perfeccion.
Una manera de decirle a Dios, ¡chupate esta! y mientras El lo asimila, nosotros podemos danzar desnudos y hacer el amor.
A mor.
miércoles, septiembre 08, 2004
martes, septiembre 07, 2004
Lynch.
Punto y coma. El señor Lynch vivia en un selvatico bosque de Aruba. Se la vivia mirando sus pies. Un dia se pregunto a si mismo porque no se movian sus pies. No tubo ninguna buena respuesta que darse.
-Quiza no se vayan a mover nunca -dijo, y tratando de hacer memoria, se dio cuenta de que no recordaba haberlos movido alguna vez-, y bueno, ¿que mas da, a donde podria ir?
Habia pasado de todo por el frente de su casa, donde el se arruyaba indefinidamente todo el tiempo en su alegre porche de caoba pintada de verde; jinetes encapuchados del Triple K corriendo detras de una horda de negros, mujeres al borde de la locura galopando tras alguna estrella de la TV, manifestantes con pancartas que iban persiguiendo metas desde "Salven a las ballenas" hasta "Abajo la obra de Sade" , trolls en busca de carroña y hasta Alicia tras el conejo blanco.
La cosa es que Lynch era un hombre feliz en su quietud y lo unico que le placia hacer era contemplar el continuo permanecer de sus pies inmoviles.
-Quiza no se vayan a mover nunca -dijo, y tratando de hacer memoria, se dio cuenta de que no recordaba haberlos movido alguna vez-, y bueno, ¿que mas da, a donde podria ir?
Habia pasado de todo por el frente de su casa, donde el se arruyaba indefinidamente todo el tiempo en su alegre porche de caoba pintada de verde; jinetes encapuchados del Triple K corriendo detras de una horda de negros, mujeres al borde de la locura galopando tras alguna estrella de la TV, manifestantes con pancartas que iban persiguiendo metas desde "Salven a las ballenas" hasta "Abajo la obra de Sade" , trolls en busca de carroña y hasta Alicia tras el conejo blanco.
La cosa es que Lynch era un hombre feliz en su quietud y lo unico que le placia hacer era contemplar el continuo permanecer de sus pies inmoviles.
lunes, septiembre 06, 2004
Realidad.
La vida resulto ser una mierda allá afuera y todo lo que el mundo hace solo me trajo tragos amargos e historias que jamás contaría, por eso construí este lugar.
Son mis cuatro paredes. Vivo en medio de ellas, rodeado de nada más que la veracidad de mis palabras. La gente a veces te mira y pierde la vista, rompe tu sonrisa con una mirada fría y llena de odio, un odio que todos hemos alimentado hacia el mero hecho de existir.
Aquella noche desperté dándome cuenta de que el silencio era el único sonido que acompañaba mi llanto, quizá debería decir que mi llanto era mas bien parte de ese silencio; quizás mi llanto sea igual que un sueño mío, quizás solo sea algo que jamás existió, porque a nadie le consta.
Tú no puedes llorar lágrimas tan honestas.
En este lugar nadie puede tocarme, vivo en un sitio en el que yo pongo mis propios límites, que es cerrado y nada de fuera tiene cabida.
Estoy encerrado, maldita sea, encerrado. Pero yo me puse aquí. Yo decidí estar aquí.
Tú hiciste sangrar mis paredes, hacer que tratara de escalar mis propios límites en una carrera contra mi suicidio crónico. Y, volteando arriba de ese enorme hueco (interior), gritándole a nadie llorando ácido que carcome tus entrañas, tus completas ganas de ver algo mas que el vapor de tu aliento, ahogándote en sangre que, mientras escurre, te resbala, no te deja ir mas allá de donde tus plantas tocan. Puedes pensar que estas muerto.
Puedes pensar, si es que puedes, en todo el tiempo que has estado viendo esas paredes sangrar y bañándote de finas astillas de coraje, y flagelarte pensando en lo que pudiera haber afuera.
Eres el resultado de tus propias convicciones.
Tú pusiste cada cosa que esta ahí en el lugar que quisiste. ¿A quien vas a culpar? ¿A quien le vas a cargar un peso que tu espalda ya llevaba antes siquiera de que tu te dieras cuenta que estaba?
Las paredes las hiciste tú.
Es donde sientes tener alguna clase de libertad.
Y estas gritando porque afuera se cimbran las bases de tu propia realidad.
Es un monstruo que muerde, que desgarra tu carne y no te deja escapar, es una bestia ciega la que te encadena a vomitar gusanos pútridos de dolo, a respirar el fétido halo de tus pensamientos insomnes. Y el clamor amargo y fauto de tus esperanzas grita desde una parte de tu persona que tú ya olvidaste... Que tú ya olvidaste.
No mires arriba. Estas donde querías estar. Donde el mundo lo dibujaste tú, donde tus cuatro paredes te cubren y protegen. Donde el mundo es mejor, aunque no sea real; es donde tú quisiste abrir los ojos sin separar las pestañas, el espacio que es gobernado por tu retorcimiento. ¿Ahora que puedes hacer? Si el que rasguña tus piernas, si el que te encaja su afilada y fría mandíbula, no puedes encararlo, porque no es otro mas que tu, y tu realidad.
Son mis cuatro paredes. Vivo en medio de ellas, rodeado de nada más que la veracidad de mis palabras. La gente a veces te mira y pierde la vista, rompe tu sonrisa con una mirada fría y llena de odio, un odio que todos hemos alimentado hacia el mero hecho de existir.
Aquella noche desperté dándome cuenta de que el silencio era el único sonido que acompañaba mi llanto, quizá debería decir que mi llanto era mas bien parte de ese silencio; quizás mi llanto sea igual que un sueño mío, quizás solo sea algo que jamás existió, porque a nadie le consta.
Tú no puedes llorar lágrimas tan honestas.
En este lugar nadie puede tocarme, vivo en un sitio en el que yo pongo mis propios límites, que es cerrado y nada de fuera tiene cabida.
Estoy encerrado, maldita sea, encerrado. Pero yo me puse aquí. Yo decidí estar aquí.
Tú hiciste sangrar mis paredes, hacer que tratara de escalar mis propios límites en una carrera contra mi suicidio crónico. Y, volteando arriba de ese enorme hueco (interior), gritándole a nadie llorando ácido que carcome tus entrañas, tus completas ganas de ver algo mas que el vapor de tu aliento, ahogándote en sangre que, mientras escurre, te resbala, no te deja ir mas allá de donde tus plantas tocan. Puedes pensar que estas muerto.
Puedes pensar, si es que puedes, en todo el tiempo que has estado viendo esas paredes sangrar y bañándote de finas astillas de coraje, y flagelarte pensando en lo que pudiera haber afuera.
Eres el resultado de tus propias convicciones.
Tú pusiste cada cosa que esta ahí en el lugar que quisiste. ¿A quien vas a culpar? ¿A quien le vas a cargar un peso que tu espalda ya llevaba antes siquiera de que tu te dieras cuenta que estaba?
Las paredes las hiciste tú.
Es donde sientes tener alguna clase de libertad.
Y estas gritando porque afuera se cimbran las bases de tu propia realidad.
Es un monstruo que muerde, que desgarra tu carne y no te deja escapar, es una bestia ciega la que te encadena a vomitar gusanos pútridos de dolo, a respirar el fétido halo de tus pensamientos insomnes. Y el clamor amargo y fauto de tus esperanzas grita desde una parte de tu persona que tú ya olvidaste... Que tú ya olvidaste.
No mires arriba. Estas donde querías estar. Donde el mundo lo dibujaste tú, donde tus cuatro paredes te cubren y protegen. Donde el mundo es mejor, aunque no sea real; es donde tú quisiste abrir los ojos sin separar las pestañas, el espacio que es gobernado por tu retorcimiento. ¿Ahora que puedes hacer? Si el que rasguña tus piernas, si el que te encaja su afilada y fría mandíbula, no puedes encararlo, porque no es otro mas que tu, y tu realidad.
domingo, septiembre 05, 2004
Oro.
Las viejas fotos me recuerdan todas las personas que llegue a ser. Es darme cuenta de que aquello que defiendo como lo esencial de mi persona es meramente idealista. Mutable. Las fotos te miran tanto como tu a ellas, pero tu eres el extraño, tu eres el que dejo de ser el que era en el papel y la plata.
Desde aquí es desde donde igual, mirando las viejas posturas tuyas, las empolvadas sonrisas mías, tus huesitos carcomiéndose y mis sueños agrietándose, volviéndose hollín.
Bueno nena, creo que nuestros orgullos nunca fueron más estúpidos que ahora, que ya no son importantes. Y tu, nunca fuiste mas amada que hoy, que estas ya vuelta de granillo y bronce.
Desde aquí es desde donde igual, mirando las viejas posturas tuyas, las empolvadas sonrisas mías, tus huesitos carcomiéndose y mis sueños agrietándose, volviéndose hollín.
Bueno nena, creo que nuestros orgullos nunca fueron más estúpidos que ahora, que ya no son importantes. Y tu, nunca fuiste mas amada que hoy, que estas ya vuelta de granillo y bronce.
sábado, septiembre 04, 2004
Es como ser.
Escribir es como ser una pirinola de canasta. Cada vez, caes diferente, la única constante es que caes. Así, la vida es como es el chicharrón prensado; hay tantas cosas duras como las hay suaves.
Si. Eso es lo que pasa.
Supongo que soy más encantador de lejos. Lamentablemente, no se puede hacer el amor de lejos.
Ni nada por el estilo. Así que estoy estigmatizado, mi destino debe basarse en ser un exiliado de guerra o un escritor fracasado.
Si. Eso es lo que pasa.
Supongo que soy más encantador de lejos. Lamentablemente, no se puede hacer el amor de lejos.
Ni nada por el estilo. Así que estoy estigmatizado, mi destino debe basarse en ser un exiliado de guerra o un escritor fracasado.
viernes, septiembre 03, 2004
Indeterminacion gramatica.
Ahora que he pensado un poco la respecto de mi falta de definición como ser humano (y como perro, como hamburguesa, o como hisopo también), creo que no es tu culpa si dudas de mi palabra que supongo que luego de dicha, tendrá un periodo también de indeterminación.
Yo solo quiero hacerte feliz, y ahora que lo pienso, creo que soy tan bueno para eso, como lo soy para tranquilizar mis entrañas.
Yo solo quiero hacerte feliz, y ahora que lo pienso, creo que soy tan bueno para eso, como lo soy para tranquilizar mis entrañas.
jueves, septiembre 02, 2004
Gladkl1257.
-¿Que haces viendo el cielo tan callada? -pregunto el.
-Paso el tiempo contigo -respondió ella.
-Paso el tiempo contigo -respondió ella.
And then nothing turned itself insideout.
Es mi modo de ver las cosas. Es el camino en que la palabra ha aprendido a formarse.
Cuando busco bases locas para las veces locas que a voces locas me pedías explicación, ¿que te puedo ahora, que soy apenas remedo y astilla, decir? No las tengo.
Al acostarme cada noche veo como el cerrar los ojos no frena las imágenes, y doy vueltas, buscando una distracción; y a veces no se si doy vueltas a las mi, o doy vueltas al resto de las cosas.
Tengo los labios secos. Y los ojos también.
Quizás me este muriendo ya, pero en mi infinito cinismo podría yo vivir a espaldas de mi misma convicción. He encontrado la fascinación idiota de tu rechazo.
Mis mejores palabras y mis peores frases las guardo aquí. Son parte de lo que soy, y eso, eso nunca pareció importarte mucho. Además, las cosas nunca son como realmente son si se vuelcan fuera. Mis palabras jamás expresarían justo lo que siento, así que la grácil carga es del lenguaje.
Me he buscado una buena razón.
Una buena vida.
Una buena guacha.
Una buena droga, de menos.
Y lo mejor que tengo, tristemente, siguen siendo mis recuerdos (muertos {o matados}).
En mis cajones (memorias {cajones}),
viven pequeños monstruos (memorias {monstruos [aquí]}),
que se alimentan (me matan {sangran [se alimentan de mi sangre]}, me{te} retuercen);
y la sombra (tu {o te ti}) de tu encanto,
se sigue (viendo) con mi candelabro (o no{quizás [quizá solamente] mienta}{o si}),
y apagarlo no es una opción.
Ahora, noto que la verdad, es que nada ha sido nunca una opción.
Cuando busco bases locas para las veces locas que a voces locas me pedías explicación, ¿que te puedo ahora, que soy apenas remedo y astilla, decir? No las tengo.
Al acostarme cada noche veo como el cerrar los ojos no frena las imágenes, y doy vueltas, buscando una distracción; y a veces no se si doy vueltas a las mi, o doy vueltas al resto de las cosas.
Tengo los labios secos. Y los ojos también.
Quizás me este muriendo ya, pero en mi infinito cinismo podría yo vivir a espaldas de mi misma convicción. He encontrado la fascinación idiota de tu rechazo.
Mis mejores palabras y mis peores frases las guardo aquí. Son parte de lo que soy, y eso, eso nunca pareció importarte mucho. Además, las cosas nunca son como realmente son si se vuelcan fuera. Mis palabras jamás expresarían justo lo que siento, así que la grácil carga es del lenguaje.
Me he buscado una buena razón.
Una buena vida.
Una buena guacha.
Una buena droga, de menos.
Y lo mejor que tengo, tristemente, siguen siendo mis recuerdos (muertos {o matados}).
En mis cajones (memorias {cajones}),
viven pequeños monstruos (memorias {monstruos [aquí]}),
que se alimentan (me matan {sangran [se alimentan de mi sangre]}, me{te} retuercen);
y la sombra (tu {o te ti}) de tu encanto,
se sigue (viendo) con mi candelabro (o no{quizás [quizá solamente] mienta}{o si}),
y apagarlo no es una opción.
Ahora, noto que la verdad, es que nada ha sido nunca una opción.
miércoles, septiembre 01, 2004
Culpa.
Nunca vi tus defectos más de lo que me los mostraste.
Soy libre de toda culpa.
A menos que me achaques la culpa, de que tus defectos son mi culpa.
Culpables somos, señor;
de ser quienes somos (tan culpables como somos),
pero si somos culpables, que la culpa me coma,
y mi muerte sea su culpa.
Te veo pasar efímera por mis ojos, que dejan brotar recuerdos en forma liquida. Quizás ni siquiera te acuerdes de mi, quizá ni siquiera, seas aquella que perdí.
Tristes notas de una canción anotada en estas tristes noches.
Soy libre de toda culpa.
A menos que me achaques la culpa, de que tus defectos son mi culpa.
Culpables somos, señor;
de ser quienes somos (tan culpables como somos),
pero si somos culpables, que la culpa me coma,
y mi muerte sea su culpa.
Te veo pasar efímera por mis ojos, que dejan brotar recuerdos en forma liquida. Quizás ni siquiera te acuerdes de mi, quizá ni siquiera, seas aquella que perdí.
Tristes notas de una canción anotada en estas tristes noches.
La hermosa juventud.
Cuando veo a un joven joven como los jóvenes de ahora, me pregunto con frecuencia frecuente y vísceras pensantes: ¿por que son tan idiotas?
No es que yo sea interesante, ni siquiera creo tener un valor como persona mas elevado del que nadie tenga (si creo que soy un Dios Dorado, pero vamos, eso es aparte). La cosa es que viven en un mundo sin planes o siquiera ideas. No saben lo que hacen ni están seguros de que les conviene y que no. Si sabes quitarle un virus a una computadora, fruncen el ceño o entrecierran los ojos y te miran como si lo que supieras fuera poco o fuera una banalidad. Sin embargo, saber tocar notas simples de guitarra o jugar bien alguna recreativa te vuelve un dios (un dios de idiotas, pero al fin un dios).
Su mezcla de estupidez, arrogancia y timidez hace que me resulten francamente insoportables.
Hacen cosas sin sentido visible (estupidez), como escribir con ceros, doble uves, o contracciones (alg0 komo l0 k p0ngo aki), se cuelgan corbatas como cintas para pelo, o calcetas por guantes; y si preguntas ¿por que lo haces?, la respuesta mas profunda que pueden darte es "na'mas", "pus se ve chido", o algo semejante como si no te pudieran dar motivos reales (timidez), y que a mi no me digan que esos "na'mas" y tal son los motivos reales, eso es idiota en sus términos. Sin embargo, uno no puede decir algo como "Vale, a mi no me gusta", porque entonces eres un abuelo, un mamón, un tocacojones o un mero idiota (arrogancia).
Esto no es una queja a ellos, sino solo un planteamiento propio.
No es que yo sea interesante, ni siquiera creo tener un valor como persona mas elevado del que nadie tenga (si creo que soy un Dios Dorado, pero vamos, eso es aparte). La cosa es que viven en un mundo sin planes o siquiera ideas. No saben lo que hacen ni están seguros de que les conviene y que no. Si sabes quitarle un virus a una computadora, fruncen el ceño o entrecierran los ojos y te miran como si lo que supieras fuera poco o fuera una banalidad. Sin embargo, saber tocar notas simples de guitarra o jugar bien alguna recreativa te vuelve un dios (un dios de idiotas, pero al fin un dios).
Su mezcla de estupidez, arrogancia y timidez hace que me resulten francamente insoportables.
Hacen cosas sin sentido visible (estupidez), como escribir con ceros, doble uves, o contracciones (alg0 komo l0 k p0ngo aki), se cuelgan corbatas como cintas para pelo, o calcetas por guantes; y si preguntas ¿por que lo haces?, la respuesta mas profunda que pueden darte es "na'mas", "pus se ve chido", o algo semejante como si no te pudieran dar motivos reales (timidez), y que a mi no me digan que esos "na'mas" y tal son los motivos reales, eso es idiota en sus términos. Sin embargo, uno no puede decir algo como "Vale, a mi no me gusta", porque entonces eres un abuelo, un mamón, un tocacojones o un mero idiota (arrogancia).
Esto no es una queja a ellos, sino solo un planteamiento propio.
Naranja dulce.
Naranja dulce (de una sola mitad), corazón partido.
Me das un abrazo que no te pido.
Si fuera cierto mi juramento, da igual, en otros tiempos lo olvidaras.
Toca marcharme, y... mi pecho llora,
adiós, adiós señora, será mejor irme.
A donde si sea mi hogar. Yo solo estoy.
A comer memorias, y no compartiré.
Los niños pasan el rato, cantando y viendo formas y figuras en el cielo, mientras cae la noche; dejándose ser lo que quieren, mientras llueve tenuemente fuera. Que raros son, que hasta la lluvia los hace felices. Y yo no me quejo, me podría bastar solo un poco para ser feliz. Acaso una mujer que me quiera.
Bueno, la verdad es que no es poco.
Me das un abrazo que no te pido.
Si fuera cierto mi juramento, da igual, en otros tiempos lo olvidaras.
Toca marcharme, y... mi pecho llora,
adiós, adiós señora, será mejor irme.
A donde si sea mi hogar. Yo solo estoy.
A comer memorias, y no compartiré.
Los niños pasan el rato, cantando y viendo formas y figuras en el cielo, mientras cae la noche; dejándose ser lo que quieren, mientras llueve tenuemente fuera. Que raros son, que hasta la lluvia los hace felices. Y yo no me quejo, me podría bastar solo un poco para ser feliz. Acaso una mujer que me quiera.
Bueno, la verdad es que no es poco.

