El cuarto de los peces.

martes, enero 31, 2006

Sopa de espárragos.

-Mesero -llamo Kjadof, y el mesero fué presurosamente-, es usted un completo hijo de puta. Es mas, ¡todos los que trabajan aquí son unos hijos de puta!, ¡de las mil putas! Odio su estúpida comida, me hace vomitar, me revuelve el estomago. Venir a su maldito restaurante me quita tiempo, me resta vida, me destila minutos infructuosos. Nunca me he ido de aquí satisfecho, siempre es quitarme mi dinero a cambio de mierda, o menos que mierda. ¡Puto restaurante, mil veces puto!
-¿Qué le voy a servir? -dijo el mesero.
-Una sopa de espárragos, por favor.
Joder. Como contigo.

Inopia aa.

Tantas cosas que desperdicie,
como tus ojos, como mis palabras,
tiradas a la basura por que no las supe ver.
O no las supiste ver.
Desaparece todo. Y pensar,
nuestra historia,
que en otras ramas de la vida,
fue feliz.
En otras vidas, tal vez,
te pude dar mi vida, y
guarde algo para mi,
aun asi.
Y ver que, hasta esos otros yo,
que te sienten en la mañana, que pueden verte,
la pasan mejor, que el yo que me toco ser.
Confinado a la soledad.

domingo, enero 29, 2006

Circulos de olvido.

Me avisaste que te ibas con antelación.
Como si de algún modo eso me fuera a servir para estar preparado.
Me quede hecho un imbécil. Con la taza de café, en el filo de la puerta, parado.
Los días -tal vez sean ya años-, me he dedicado a recordar. Será que no ha cambiado mi condición, será que los recuerdos son lo único que poseo. Los miro seguido. Lento. Buscando detalles nuevos, como cuando ves por enésima vez una película que te gusto. Fotograma por fotograma. Regreso partes, cambio los guiones. No he logrado que en alguno no te vayas. Creo que es parte esencial de tu personaje.
La cama me queda grande, las playeras chicas. Tengo frío. Doy lastima.
Me pueden cortar la luz, el teléfono, o el agua y no me moveré.
¿Te acuerdas el dia que te bese en el parque?
¿Te acuerdas de lo grande que fue conocernos?
Era un día mágico.
¿Te acuerdas que te amaba, que me amabas tú?
Pues bueno, si te acuerdas, si acaso ocupa un poco tu mente, y si además de recordarlo, te emociona, te hace estar viva, que sientes; piensa luego lo siguiente: eso nunca volverá.
Es por que no piensas en eso que puedes avanzar.
Cuando el pasado puede ser presente, alguna esperanza queda.
Lo triste del pasado, es que no puede moverse de ahí.
O tal vez sea yo, que no me muevo de aquí.
Si tomas, por ejemplo, una noche; una de las que pasamos. Cualquiera de ellas. Encuentras que la formaban, digamos, quince abrazos, horas de charla solo por disfrutarnos, ochenta besos, ternura, tu y yo. Dos locos vivos por estar ahí. Por vivir eso, nada más que eso. No había nada mejor. No había nada más. Vivir era eso. Sentir era eso.
Si luego, tras tomar esa noche cualquiera, miras, lo que tengo. Los ojos perdidos, los años gastados, la carne cansada y ninguna esperanza ni en ti -que eras todo-, ni en nada -que sigue siendo nada-, veras por que estoy aquí. Así. Es por que no piensas en eso que puedes cambiar.
Si te ame, si acaso alguna vez te ame, fue poco si lo comparas con lo que hago ahora.
Me pierdo para que no vivas esto. Me trago el no ser nada en tu vida.
Me clavo el saber que esto nunca lo habrás leído.
Me procuro un sitio en tu olvido.
Busco un rincón entre los muertos de tu historia.
Por que nuestro ayer no es tuyo. Es solo mi memoria.

jueves, enero 26, 2006

Debo ser muy especial.

Como para dejar algo, primero has de tenerlo; puedo afirmar categóricamente que muy pocas mujeres me han dejado. Y como para olvidar algo, primero ha de ocupar parte de nuestra mente; también diría que casi nadie me ha olvidado.

miércoles, enero 25, 2006

303.

Las personas importantes no necesariamente son personas que nos dejen algo. Algunas, de hecho, nos lo quitan.
Lo lógico en todas las cosas es que si tú entregas todo, te quedes sin nada. Lo definitivamente más lógico aun, es que aquel que recibe todo no tenga intención de ofrecer nada. No hablo del amor, pero tambien.

domingo, enero 22, 2006

Ningun tiempo es nada.

Ayer veía tus cartas donde me decías
todas esas cosas que quisimos hacer,
y no hicimos, por que dejaste de querer hacerlas.
Y de quererme hacer nacer,
como el que pudo ser feliz,
también dejaste de querer.
Ayer que las veía, lloraba con ese matiz,
triste, alejado, que te gustaba.
Eso es lamentable.
Hoy, las he vuelto a ver, por horas.
Trate que fuera como ayer, que eran un halago.
Igual de ilusas, de esperanzadoras,
tan llenas y defensoras de algo,
que no es ya nada.
Hoy las he vuelto a ver, tus palabras de hada.
Y ya no llore. Ni siquiera un dolorcillo vago.
Eso es lamentable.
Cuando un tiempo deja de valer.
Deberíamos tener oportunidad
de tirar del tiempo y retroceder.
O avanzar.
Cuando tu vida arde, porque no hay razones,
que le sustenten.
Cuando tu corazón se destruye porque mienten,
otros corazones.
Deberíamos poder creer,
en el antes, o en el después.
No creo en ti.
Lo que eres destruyo lo que fuiste.
Y lo que pudieras haber sido, también lo perdí.
No tengo ahora, antes o después.
¿Cómo seguir, así, sin tiempo en el cual depositar el credo?
No se puede, y por eso no seguí.
Por eso estoy aquí.
Estancado. Sin a donde ir.

Mania no. 1.

De pequeño solía ir a enterrar mis juguetes a un parque con toda la procesión fúnebre que eso conlleva. Inclusive tal vez alguna vez llore la muerte de un Transformer o algún Playmobil. Supongo que seria buen titulo para un libro eso de "La procesión de los juguetes", pero también lo es "Encontré el amor verdadero". La diferencia es que este último titulo nunca lo he publicado, salvo que añadieramos la coletilla "pero se largó el muy cabron".
Lo mas divertido, ahora que lo recuerdo, es que jamás regresaba por los juguetes. Era una verdadera muerte lo que sufrían aquellos monigotes plásticos. Con todo lo que implica una muerte real; extrañarlos, compararlos con lo presente, llorar por ellos. De niño creo que podía tener una relación mas intima con un gusano de trapo que con mis hermanos. Es triste que ya de grande los trapos no puedan ser lo que yo quiera, si se pudiera tal vez podría hacer mi amor verdadero de trapo, no sé.
Por cierto, ahora que lo pienso, el amor se parece mucho a la muerte, con eso de extrañar, comparar... Supongo que en contrapartida, eso significara que la vida se parece mucho al desamor, lo cual es bastante cierto. Y todo por que los trapos no pueden ser más que malditos trapos y solo eso.

jueves, enero 19, 2006

En otro enfoque.

Entonces, Kh estaba nervioso, en ese momento venia su escena y estaba a punto de subirse el telón. Pero este nunca subió y Kh se quedo llorando tristemente su miseria.
Esa fue la escena mas aplaudida de aquella película.

miércoles, enero 18, 2006

Desvelado y loco.

Que duro es vivir de la demencia propia, o la ajena a veces. Con lo bonito que seria no tener que estar inventándome cosas cada que tengo que decir algo interesante. Siempre estoy diciendo cosas que pienso, pero nada sobre lo que hago. Y bueno, haciendo uso de mi gran capacidad deductiva, he descubierto que es por que no hago nada útil nunca en la vida.
El otro día, mientras me masturbaba, me quede absorto pensando: ¿qué puede tener de interesante alguien que se dedique a quedarse absorto y a la masturbación?
Eso no es sexy, ni heroico, ni me va a traer una cofradía de mujeres hermosas que estén dispuestas todas a cualquier clase de perversiones sexuales.
Ah, que triste es también cuando lo mejor que tienes que decir es sobre lo que "se te ocurrió", lo que "escribiste", lo que "estabas pensando"... Eso no sirve para absolutamente nada bueno. Como los grandes poetas, que escriben siempre lo mismo con diferentes rimas o los grandes cantautores que cantan siempre la misma canción; yo me debrayo siempre en mi pequeño cubo de roñas y quimeras, pero todavía peor, por que alómenos ellos reciben dinero por hacerlo.
Si alómenos pensar dejara algo bueno... pero pensar no es redituable, amigos. Ese es un mito enorme de la sociedad, y tan falso como las sonrisas femeninas -cuando menos las dirigidas a mi-. Lo mejor es, en palabras de Jostein Gaarder, vivir cómodamente en la piel del conejo dentro del sombrero de copa. Seguir el fútbol, ver el canal Playboy, admirar a Kaliman o a El Santo, odiar a los políticos o traer tenis Adidas. ¡Cuanto mas fácil es la vida así! Pero lo admito, tengo una soberbia que se relaciona conmigo como ninguna mujer: y no se si ella es mía o yo suyo. Y hasta siento que escribir es productivo.
Si, mi sarta de rayadas, me creo que pueden cambiarle la vida a alguien. Alómenos algún joven prospecto de la frustración entrara y al ver esta pagina dirá "joder, yo no quiero terminar así" y entonces de un brinco salga corriendo con las manos en la cabeza hacia la calle para realizar alguna actividad mas productiva, como mirar culos o robar a los transeúntes. Entonces podré decir que le he salvado la vida, o algo así. Es más, eso me motiva a hablar mas de mis miserias, por que reúno un séquito suficientemente grande tal vez me llamen "nuestro Salvador", o me den una pensión vitalicia. Podria ser un nuevo Socrates, supongo. Tambien soy feo y narizón y no tendría problema con salir a la calle tapado con sólo una sabana...

martes, enero 17, 2006

Seiscientos minicuentos contentos (iv).

23. La pequeña niña había vivido en la cima de un farallón toda su vida, sin haber bajado nunca. Un día tomo un impulso y se lanzo al mar queriendo alcanzar las estrellas que en el se reflejaban.
24. Aasdf era un niño muy feliz hasta que murió su madre. Por el contrario su padre era un hombre muy jodido hasta que la mato.
25. Cuando era la víspera de su cumpleaños 16, Kwa se había comprado un bonito vestido de noche. Hecho del cielo purpúreo y estrellas por pendientes.
26. Elías tenia el poder de hacer reír a la gente con apenas cualquier cosa que dijera. A el no le parecía tan divertido que se burlaran de su aguda voz de organillero.
27. El señor Guwb había degustaba con un gran placer unas judías con chorizo; era un nazi caníbal.

lunes, enero 16, 2006

¡Todos estan condenados!

La gente me dice que a veces me quedo atontado, como ido de la realidad. Sé que me lo dicen como queja o burla porque, a diferencia mia, ellos están condenados a quedarse aquí.

Circulos de odio.

Siempre estoy de tonto, quejándome de lo mal que me va, ¿y yo mismo que hago?
Me cierro.
Me voy tras un muro, hecho de mi rostro y palabras cortantes. Para herir a personas que pretender entrar a conocer algún resquicio de mi. Si, si, como la gente que me da la espalda. Eso que odio.
Debería de sentirme agradecido, de sentirme halagado por ello, que quieran saber de mi. Y en vez de eso, me tapo la boca y olvido que puede haber quien necesite de mi del mismo modo que yo necesito de algunos. Hay que tener cara para ser así.
Además, alguien bueno no seria hiriente, ni aunque la persona a quien va dirigida la daga lo merezca. Alguien bueno, no hablaría siempre de lo mal que le va, a sabiendas de que hay gente con problemas reales, no pajas estúpidas como las mías.
Odio que la gente me diga que soy malo. Porque tienen razón. No soy Jesús, ni se poner la otra mejilla. Pero si soy un ridículo incoherente, y no me puedo pelear con el mundo si soy como el. Y yo odio a ese mundo. No se como me atrevo luego a intentar quererme.

sábado, enero 14, 2006

Aplu cuts eon.

No es tu culpa que el amor no este. No es tu culpa que tu familia no este. No es tu culpa que tus amigos no estén. No es tu culpa que el éxito no este. Que la esperanza no este, tampoco es tu culpa. Que todos tus días sean iguales, no es tu culpa. Que llores, no es tu culpa. Que no tengas nada por que seguir, no es tu culpa. Que no haya fuerza, ganas o decisión, tampoco puede ser tu culpa.
Dilo fuerte. Dilo muy fuerte.
Que la vida, para ti, es la que tú quieras.
No por que puedas cambiar el mundo; pero los secretos tuyos, las palabras, tal vez acallen lo externo.

viernes, enero 13, 2006

Estoy (a)tras (d)el v(u)elo.


No volaras. Para que sepas, de ti.
Lo real es bien poco.
Volara yo. Para tener, algo.
Renunciar a ser. Hacer.
El amor. Esta perdido.
Alas para volar no. Alas para cremar, los despojos, de mí.
Aire para respirar no. Aire para quemar, todo lo que se quedo en ti.
No volaras, para querer, partir.
De la tierra. Bajo ella.
Volaran las lágrimas. Para que te alcancen las alas. Las mías.

jueves, enero 12, 2006

Circulos de envidia.

De fondo se oye a Elliott Smith. "Between The Bars". Las mañanas son así de acidas. Todo el tiempo busco un momento para escapar de todos los subsiguientes.
Cuando deberían hacerme sentir feliz, de alegrarme el día; las canciones de amor en cambio me hacen llorar. Solo.
Por que a nadie le importan las lagrimas de otros.
El problema no es que la vida sea esencialmente una basura,
sino que tenga que ser la mía, precisamente.
¿Por qué no la de él, ese tío de mierda de aquella mesa?
El problema es que haya gente que se trate de convencer de que no lo es.
Por que no te dejan ser feliz. O porque quiero para mi su felicidad.
De cualquier forma, las canciones de amor me hacen llorar. Cuando se supone que debería estar con una chica, dedicándosela, pensando en lo mucho que valió mantenerme hasta ese justo momento, solo para hacerle ver lo que puede hacer en mí, con solo estar.
Se de gente que llora de jubilo. Me tengo que conformar con reírme de mi porquería.
Las tardes son así de amargas.
Las noches, diría que son morir, pero seria demasiado bueno.
Finalmente, las canciones de amor me hacen llorar. Quizá sea porque solo tras las lunas, tras un espejo irrompible y grueso, se puede encontrar el amor. A la vista, pero no al alcance. Como la música, que se siente, pero no se toca.
Envidia, niño viejo. Envidia.

miércoles, enero 11, 2006

No bis.

Me estoy destruyendo, y he perdido casi mi ser completo.
Y como muchas otras cosas, eso también es culpa del amor.
No necesariamente el tuyo.
No se si sepas de lo que hablo, si te interese,
creo que te da temor.
Me dicen, que debe ser bello, honesto. Algo divino y sincero.
Correspondido, alimenticio. Trascendental.
Lo hacen ver muy bien. Nada mal.
Pero, ni mi vida,
ni mi alma,
ni Dios,
ni la gente,
ni nada
es así.
¿Por qué el amor tendría que ser así?
No hay cosa que me convenza,
de que cuando beso a una prostituta (o cuando me besan siendo yo ella),
amo mas,
que cuanto devaneo solo, entre las bestias de mi cabeza,
sobre los mañanas rotos por nosotros.
¿Por qué el amor tendría que ser así?
¿Para valer la pena?
Nadie dijo que tenía que valerla.
Sin duda la deja, pero no estoy convencido de que la valga.
Me estoy destruyendo y no es tu culpa.
Dudo que te importe, pero si es el caso, estate tranquila.
Es culpa de creer, en lo que no existe.
De aspirar a lo que no me corresponde.
Por envidiar al mito.
Amor eterno, pacto incondicional, sobre todo y ante todo...
Es mi culpa. Por querer para mi, lo que te ofrecí.
Por creer que uno merece para si lo que da.
Solo por que lo quisiera así.

lunes, enero 09, 2006

Seiscientos minicuentos contentos (iii).

15. Molesta por trabajar tanto y sin sueldo, Revveqa decidió salirse del lugar donde trabajaba y quemarlo. Mientras el lugar era completamente abrasado, la comerciante de enfrente le trataba de explicar que siendo ella la dueña era normal que no cobrara sueldo.
16. Damaci jugaba con el cereal de letras. Escribió "te odio, Mama". Pero, como siempre, se tuvo que comer sus palabras.
17. En el viejo país de Alsdgg hubo una vez una fábrica de muñecos militares inteligentes muy avanzados. Hubiera sido un prospero negocio, pero el país sufrió un golpe de estado.
18. El señor Lechesangre se preguntaba todos los días por que su hija no le amaba. Así que, como el resto de los días, la golpeo para sacarle una respuesta.
19. Hortensia era la más bella de su manzana, pero su belleza no sirvió de nada cuando un niño con hambre se comió la manzana. Es lo que tiene ser una gusanita...
20. Mario le declaro su amor a Maria, y ella le declaro el suyo. Lo malo es que no era para el.
21. Un día Elena despertó con una vagina en la cara, en lugar de la boca. Salio a la calle caminando de manos, con la esperanza de que nadie lo notara.
22. Ab y Ba jugaban con a saltar la cuerda, y como faltaba un niño para jugar, amarraban un extremo del cordel a un árbol. El día que se mudaron, jugaban a los secuestradores y Ba tenia el cordel amarrado al cuerpo porque él era el preso. Su padre subió a Ab y al árbol al carro y nunca los volvió a ver.

domingo, enero 08, 2006

Balanza.

El pasado debe tener un valor especial.
Por lo que fue. O lo que tuviste.
O tal vez no. Y solo sea la retrospectiva.
De haberte visto con una felicidad viva,
y ver la miseria que ahora te viste.
Perdón por escribirte tanto. Me has de odiar.
No es que me importe, pero suele pasar.
Creo que no te ame tanto como te dije en mis cartas,
tal vez ni siquiera te añoraba mucho cuando no estabas.
Será que estoy solo en este momento.
Y veo flores en los viejos prados.
Para animarme a que crecerán. Ya sabes, convencimiento.
Y cuando crezcan al fin, volverás a mi cajón de los olvidados.

sábado, enero 07, 2006

Tootsie's vrenna.

Se fue de aquí,
el día que se entero de mis carencias.
Carencias que, por otro lado, siempre fueron carencias.
Nunca otra cosa.
Le advertí sobre lo poco que soy.
No me creyó primero mis palabras.
No me creyó.
Pero como culparle,
de creer en cosas falsas.
Si yo mismo le creí.
Que no le importaba. Que así me amaba.

martes, enero 03, 2006

Obtener la felicidad.

Un día Frida despertó y descubrió con tristeza que nunca había sido feliz. Quería morirse, pero entendió que eso no era un acto de valor chipewa (los domingos iba a los niños exploradores, y esas memeces les enseñan). Decidió entonces ser la mujer mas feliz del mundo.
Tras degustar pan tostado y jugo de naranja, tomo una katana y mato a toda la comunidad donde vivía. Ahora ya era la mujer más feliz de dicha comunidad.
-Mañana, el mundo...

lunes, enero 02, 2006

Superheroe.

He descubierto mi poder mutante: puedo volverme descomunalmente estúpido. El problema es que todavía no logro controlar mis metamorfosis.