El cuarto de los peces.

lunes, julio 31, 2006

Circulos de soledad.

Los cereales duran mucho.
Elijó siempre la música que escucho.
El jabón y todas mis cosas personales están justo donde las dejo.
Tengo demasiado dinero y eso que gano una mierda.
Veo siempre el canal de tv que escojo.
No le rindo cuentas a nadie ni a nada.
Duermo excelente todas las noches.
Y la vida no tiene sentido, de todas maneras.
Tengo en la piel el hedor de lo inmaculado.

viernes, julio 28, 2006

The nightmare against you.

Las personas dicen celebrar la llegada de Jesús, pero todos sabemos que solo se reúnen para atragantarse de pavo y recibir regalos. Pero yo soy el amargado por decirlo.
Mi vecina sabe que tiene un buen culo, y se pone pantalones que así lo hagan constatar. Pero yo soy el vulgar por mirárselo.
La vida de todos los demás que no son él mismo, a cada quien, le importa una mierda, pero aun así se dicen "buenas tardes" y se sonríen. Pero yo soy el borde por ir viendo el suelo sin hablar.
La gente no usa una laptop, ni saben para que es todo lo que trae su móvil, ni guardan diez mil canciones en su reproductor, y los tienen aludiendo a su "gran funcionalidad". Pero tú eres el atrasado, por no tener nada de eso.
El mundo esta mal. El camino sigue siendo el contraflujo.

jueves, julio 27, 2006

La tempestad.

Vida cómo yogur. Y tu los trocitos de fruta. Analogías estúpidas para vivir, enamorado. Aferrado a la esperanza.
Un día me levantare harto de ti, harto de mí, harto de lo que somos cuando estamos juntos. Un día no serás la mejor, un día perderé mis pocas virtudes a tus ojos.
Hoy hago ensaladas para cenar. Para cenar contigo. Hoy hago el idiota pensando en grandes cosas que nunca sucederán. Me lavo los dientes, inclusive. Me perfumo. Amanecer no es morir. Morir ya no es un deseo.
Camino por Madero con mi sonrisa estúpida. Gasto mi vida pensando en tus orejas. Hago odas a tus rodillas.
Vida cómo jardín. Y tu las flores. Vida como futuro. Tú cómo razón. Como motivo para salir vivo de ella.
Un día, antes o después me olvidaras. Encontraras uno mejor, por que esta vez ni siquiera la tienes tan difícil para ello. Un día, antes o después, todo dejara de funcionar, te hartaras de coser mis roturas, de sanarme las heridas.
Tarde o temprano volverá la soledad, la tempestad y mis días sin tu voz, tu sexo y tu olor. Que sea tarde. Date cuenta de tu error, encuentra mi escasez, y niégame la vida tarde. Muy tarde, cuando ya no pueda superarlo, cuando ya no pueda salvarme.

miércoles, julio 26, 2006

Esfw5/-.af.

Yo quiero tu vida como casa, pero no me alcanza para la renta que pides.
Y tú vienes e invades sin derecho ni papeles. Ni me das una mierda a cambio de tu permanencia. Más bien al revés.

martes, julio 25, 2006

Que lo lea un gobernante.

Tengo quejas de mi vida, que me ha salido mala. Pero no hay oficinas con las cuales quejarse de semejante situación, así que uso para tal efecto a la gente y este mismo blog, lo triste sin embargo es que no siempre funciona para arreglar mi defectuoso producto.
Creo que el gobierno debería auspiciar una Secretaria de la Felicidad. No entiendo como hay Secretaria de Salud, cuando, ¿de que nos sirve ser sanos si no estamos felices?, es mas, si lo vemos mas profundamente, podríamos carecer de salud y pero si fuéramos felices no nos importaría. Ahí esta de muestra la gente feliz del mundo para demostrar como de desinteresados del universo son. Joder, es que hasta les convendría a ellos, podrían ser mas corruptos y nosotros -literalmente- tan contentos.
Igual veríamos huelgas de felicidad. Quedaría muy literario y novelesco "no seré feliz hasta que el gobierno apoye a las familias pobres". Y serian, sino mas útiles, si mucho mas divertidos los recuentos, "recuento de sonrisas, casa por casa, sonrisa por sonrisa".
Lo peor de esto, por cierto, es que, comúnmente, ni salud ni felicidad ni nada. Siempre es uno el que debe buscarse la vida, ¿por qué nadie me dijo que ser adulto implica tener obligaciones y ser independiente?, ¿por qué la mayoría de edad no es optativa?, ¡yo quiero seguir culpando a mis padres de mi imbecilidad!, ¡yo quiero ser la victima!

lunes, julio 24, 2006

Voluntario en el abismo.

Soy al en su cumpleaños el viento le gana a soplar sus velas.
Quien sube al autobús justo después de que todos los asientos se ocupan.
El que fue de vaqueros a tu gala.
Al que le toca siempre cruzarse con aquellos a los que debe dinero.
La hojuela de cereal que se queda en la caja cuando la tiran.
Basura debajo de los muebles que nadie barre por desidia.
La nube que tapa las estrellas.
Lagrima que no cae en ningún paño.
Soy al que mojan los carros en días con lluvia.
La novena persona en llegar, cuando alguien compra pizza.
El que se queda a una cifra del número ganador de la lotería.
Al que los vendedores de puerta en puerta siempre engatusan.
Quien nunca trae dinero el día que hay buenas ofertas en el súper.
Aquel que se queda sin batería en el móvil cuando debe llamarte.
A quien le rebotan siempre los cheques.
Soy el que orina en la calle justo cuando pasa la policía.
Llevo siempre las llaves que no abren las puertas que he de cruzar.
Olvido las palabras adecuadas para hacerte sonreír.
Llorare en las películas equivocadas.
Te llevare justo a las galerías que no te gustaran.
Pero es que no tengo más.
Quiero ganarte como quien llegara con sus dardos a la competencia. De boliche.
Como quien te recita palabras bellas. Y sabes que esta plagiando a otro.
Y esperare, como quien espera el autobús. En el baño de su casa.
Que un día caigas loca por mí. Esperare ganar.
Esperare que seas mi premio. Por soportar esta puta vida,
tan absurdamente rutinaria y sola.
Y me salves de morir enamorado de la vida. Que nunca he tenido.
Y me encadenes a tus cabellos. Reo de tus pestañas.

viernes, julio 21, 2006

Arte moderno.

Yo no tengo nada, estoy solo y vivo en una existencia carente de experiencias, historias o pasiones. Metas inalcanzables. Tú tienes una mujer que te ama, cosas que hacer, cosas que pensar y metas que alcanzar.
Y cómo con algo tengo que sostenerme, digo que eres imbécil. Que no eres pleno. Que vives en el engaño. Lo tuyo son memeces. Lo mió esta mas alla, lo mio es de categoria. No es que te envidie, no es eso.

jueves, julio 20, 2006

La guerra de los mundos.

Todos caminan hacia sus casas, quieren ver la tele, quieren escuchar alguna canción vacía. El metro esta lleno de caras largas, de personas hartas de ese día, de días hartos de esas personas. Gente que odia su trabajo, su explotación, su prostitución. No nos gusta la vida, por que no le gustamos nosotros a ella. Pero nos mantenemos con frases subnormales como "obra bien y bien te ira" o "al final cada uno tiene lo que merece". Pero obras bien y te roban en la esquina. Pero al final no tenemos nada.
Esperamos la prosperidad que no vendrá. Como enamorado en el metro, una hora después de que ha pasado la acordada.
Todo funciona, versa la actitud. Todo funciona. El amor funciona, los empleos funcionan, las familias funcionan. Todo va bien.
La vida no falla. Tú fallas. Tu eres quien esta roto, tu eres la pieza que hay que cambiar.
No te necesitamos, muchas gracias.
Yo me retiro de su mundo. Me voy mas allá de la frontera de éste, declaro mi independencia, monto una guerra, o algo. Sigan pasando de mi, yo encantado.

miércoles, julio 19, 2006

Circulos de castigo.

Tenias que saber quien era. Tenias que saber.
Pero sobretodo, tenias que saber quien no era.
Para poder negarme. Darme la vuelta.
De la puerta de tu casa, no levantarme.
Pero no te lo dije, como quien esconde la maleta,
para no pagar peaje. Lo mantengo oculto.
El equipaje.
Esperanzas mal planchadas. Sabanas sin blanquear.
Frascos con píldoras de subterfugio.
Hombre y valija buscando un hogar.
Un cuerpo. Una cama. Un refugio.
Todo fue falso. Me lo invente. Habría de acabar.
Por guardar mis odios y miedos para el final.
Esconderlos a cambio de tu presencia.
A cambio de que me hicieras la vida,
un conato de complacencia.
Sin pensar que acabaría sin nada.
Como viejo sin jubilación.
Miserable, solo y entumido.
Por cobrar de joven su cuota de alegría.
Y envidiarla. Incluso odiarla. Con todo perdido.

martes, julio 18, 2006

La vida es una broma.

Y ni puta gracia.

lunes, julio 17, 2006

Diverik's pathless.

Como yo hay cientos. Miles.
Que caminan solos. Que ríen con nadie.
Que lloran solos. Que los demás creen que no lloran.
Que extrañan a mujeres únicas como tú.
Miles de mujeres únicas,
miles de mujeres inolvidables y
absolutamente más bellas que todas las demás.
Y me tuve que cruzar justamente contigo...
Habiendo miles cómo yo,
habiendo miles cómo tú.

viernes, julio 14, 2006

Percent.

Cuando se trata de enamoraros,
soy como el agente del banco,
que no da las mejores tasas de interés.

jueves, julio 13, 2006

¡Honestidad valiente!

En la lucha entre uno y el mundo, hay que estar de parte del mundo, decía nuestro profeta Kafka. Pero habemos los descarrilados, y mas allá de no ir en el carril de todos, les aventamos piedras por que creemos que van en el equivocado. Honestidad valiente, dicen los anuncios de la tv.
Que difícil es la fe. Que cara nos sale. Yo les insisto a las muchachas en que soy un hombre valiosísimo, pero no me hacen caso. "En serio lo soy, Noemí", "De verdad, Ana", pero no me creen. Me miran con si fuera yo un estúpido. Y se equivocan -digamos-, en cambio mi valor esta mas que comprobado -digamos-. La gente no me cree, pero yo siempre tengo razón. Si alcanzaran a pensar como yo, se darían cuenta.
A veces me miro en el espejo y siento miedo cuando me encuentro ciertos parecidos con López Obrador. No por que me estén saliendo canas, o inmensas bolsas en los ojos, sino por que yo también quiero ser un Mesías más allá de la duda y la prueba. Que si los observadores internacionales no vieron nada irregular, ¡pues se equivocan!; que si los representantes de su propio partido no vieron tampoco irregularidades, ¡pues se equivocan!; que si el IFE, la misma ONU, y la práctica totalidad de los reporteros de prensa no vieron nada raro tampoco, ¡pues se equivocan! Y además hasta acepta, sin ningún problema, que no tiene pruebas de muchas cosas, pero igual las señala. Él ganó porque sí. Por que él lo vale.
Yo como el. Que te va mal día si, día también, ¡pues ya cambiara!; que si estoy solo como la una, ¡pues ya cambiara!; que si las mujeres en vez de enamorarse se ríen de mi, ¡pues ya cambiara!
El mundo es un lugar extraño y hostil, amiguitos. Algunos, dificultados para idolatrar a Hilary Duff, tenemos que intentar ver en nosotros la heroicidad -la mayoría dicen "imbecilidad", pero, como pueden comprobar a lo largo de este texto, los demás que no son yo se equivocan irrefutablemente-. Aunque es verdad que todavía no encuentro la parte heroica de bajarme ilegalmente pornografía, o de robarme las uvas en la sección de frutas del supermercado. Pero, a falta de algún razonamiento, tal vez consiga a base de bombardeármelo creerlo. Y después de mi, al mundo, si señor.

miércoles, julio 12, 2006

Ix la noxee vihienne.


Si cierro mi puerta, si apago mi luz;
no me queda nadie, si no estas ni tu.
Y miro de lejos venir, del otro extremo, de la habitación
la melodía de aquella canción:
Pon las estrellas, que se escurre el sol,
mira la luna en tu estación.
Invierno de penas, muñecos de goma pasados de alcohol.
Que alumbre, que alumbre, que brille el amor.
Nos mate la niña del pincel, montada en su cometa,
moldee acuarelas sobre nuestro trazo.
Éramos algo. Somos recuerdos sin meta.
Cielos de pintura arriba del lienzo,
tan pequeñitos como briznas de llanto.
Que brinque, que brinque, que vuele sin alas.
Se muere o lo matan, tus lagrimas blancas.

Si cierro los parpados, si abandono mis sueños;
olvido que existo y solo en ti quedo.
Si puedo tocarte, así, sin moverme,
si vengo de lejos y toco tu puerta;
desde la bruma de la ceguera,
surcando entre rocas de mejores momentos.
Y aunque no abras acaso te asomas
por la mirilla, o por la cerradura,
que no me despierten, y yo no vuelva nunca.
Que duerma, que duerma, en tu mirada.
Muera en el laberinto de tus cabellos,
y pierda todo lo que no tengo,
a cambio de cuentos bellos.
Si cierro la puerta, si apago la luz,
si arden cuantas vallas, si flota el azul.

martes, julio 11, 2006

(sin titulo)

He decidido morir un día de estos.
Las canciones en la radio son todas estafas,
no existen esos lugares.
No hay forma de caminar sobre el arcoiris,
lo nuestro no duro para siempre,
ni te recuerdo con pasión y ternura.
Y, en mi amargura,
he decidido morir un día de estos.
Quizás no llegue al jueves entrante.
Vayan preparando mi funeral,
señores del sistema de la felicidad,
tienen que decir lo suyo, para que nada salga mal:
"Ha sido un gran hombre, ejemplo para el personal".
Que mas da la verdad, si esta sobrevaluada,
más vale la posibilidad,
de ser una gran mentira,
que una pequeña realidad.
He decidido morir un día de estos.
Porque no encajo, porque quedo mal en su fotografía;
estoy descompuesto y no venden refacciones.
Como fonógrafo, que ya solo escupe unas pocas notas, por desafinado.
Desafinado con lo demás.
Como televisor, pasmado en una sola imagen.
Una imagen que no existe.

lunes, julio 10, 2006

Autonomia.

Siempre digo que otras personas me joden la vida, que otros me destruyen. La verdad es que me basto solo.

viernes, julio 07, 2006

Lnl-ss sdbg'we1- tt;qz.

Pero no critiquen
que no me mueva.
No me llamen vencido
por estar aquí, sentado.
Amor, siempre te he dado lo que has querido: mi ausencia.

jueves, julio 06, 2006

Seiscientos minicuentos contentos (vii).

41. Yarah salio a comprarse una blusa pero la detuvo la policía por exhibicionista.
42. Cuando había pasado Jaime tres días sin dormir, pensó que ya era suficiente y se acostó para dormir largo y tendido. Enseguida sus secuestradores le echaron agua.
43. Iba a hacerse un examen óptico esa tarde, pero no vio aquel carro.
44. El sapo visito al viejo mago por que una bruja mala había vuelto a su novia rana una bella princesa, y había que remediarlo.
45. Kilwerburg estaba esa tarde tomando el sol. Se quemo sus enormes manos.
46. Forñze era señalado por las personas una y otra vez cuando andaba tranquilamente en la calle. Era el famoso hombre sin dedos índices.
47. Leptronia era una nación donde lo más importante eran los derechos. Los zurdos eran llevados a campos de concentración.

miércoles, julio 05, 2006

Manía no. 4.

Me gusta hacer enojar a la gente.
Me gusta por ejemplo, repetirle las palabras a los vendedores para que se desesperen.
-¿Tienen algo que no sea puerco, mesero?
-Tenemos pollo, puede ser asado o frito. Se lo servimos con ensalada, o arroz.
-¿Pollo?
-Si.
-¿Asado o frito?
-Si.
-¿Ensalada o arroz, verdad?
-Si...
Eso es particularmente divertido con las personas jóvenes, que son menos pacientes y en general mas irascibles. Y también tiene que ver el hecho de que, cuando me contestan sin desesperarse, e inclusive algunos hasta con la misma cortesía que al principio, me siento un poco frustrado. Es como cuando la muchacha de secundaria a la que dedicabas tus puñetas y poemas pastelosos te mando al diablo (sí, a mi me mando).
También es bonito meterle miedo a los niños -¿me parece bonito, que pasa?-. Crearles esas bonitas paranoias hacia la oscuridad, llena ella de monstruos miserables que chillan como pajarracos asechando, dispuestos a saltarles encima y morderles el estomago, para comerse sus tripas y dejarlos ahí lloriqueando con las tripas de fuera. Muahahaha. O decirles que sus padres se enojaran muchísimo por cualquier nadería que hagan sin querer, o hacerles creer que han descompuesto algo... bueno, bueno, lo dejo por que ahora si mis bellas y sensuales lectoras tienen niños jamás querrán conocerme. Y nadie tiene un blog si no es para conquistar corazones, no señor.
Sobre eso de meter miedo también los adultos son campo reglamentario para mi -salvo si me sacan demasiada estatura que me gusta vivir-. Me gusta mirar a las chicas en el metro directamente abriendo mucho los ojos, como si se los fuere a disparan como misiles. Pero cuando pongo los ojos así no parezco un Panzer IV, sino mas bien un psicópata, o mas bien un psicópata en acción, que psicópata siempre parezco. También hago cosas como pararme afuera de un cajero automático si veo que alguien esta sacando dinero, por que se mosquean; o preguntarle algo a la gente, como la hora o por alguna dirección, simulando un tic aberrante, como un temblor en la cabeza o entrecerrar un ojo.
En general acepto que disfruto del sufrimiento ajeno, de hacerlos pasar mal, o joderles el momento. Pero no como la gente me ha hecho sufrir a mi. O tal vez en venganza precisamente de ello -venganza vana e infantil, si, pero ¡déjenme!, ¡es mi vida!-.

martes, julio 04, 2006

Circulos de carencia.

Laemir esta sentado en su silla de ruedas, fuera del metro Allende.
A diferencia de Allende, el no es un héroe. No da su nombre a avenidas, a salas de museos, ni a estaciones del metro. Nadie le ha hecho una estatua. Ni siquiera lo conocen. Ni siquiera lo ven.
Las personas pasan y pasan. El tiempo pasa y pasa. La tarde transcurre, se muere la luz, se va la vida, se pierden las ganas, y queda el retorcido placer de haber vuelto a sobrevivir a una existencia que, fuera de ella misma, no tiene ninguna trascendencia.
Laemir no tiene piernas.
Y su carencia le ha hecho perder todo. No tiene nada, más que su silla, su buhardilla mohosa y sus silencios nocturnos, deseando desaparecer.
Pero nadie entiende. Nadie entiende. Nadie entiende porque todos allá afuera tienen sus dos piernas. Corren, bailan, caminan de la mano, patinan, andan en bicicleta o inclusive se sientan como el, por que no comprenden lo que tienen. Por que tener algo siempre, equivale a ignorarlo, a pasar de ello, a omitirlo. "Así es", se dicen, o ni siquiera eso, ni siquiera eso por que pueden no haberlo siquiera notado.
Y tu, sin problema, con tu familia, con tus bonitas burbujas de canciones de amor y osos de felpa, con tus tenis de moda y tus conocidos que te sonríen por nada; tu, vienes y me preguntas que me pasa.
Pero no lo entenderías. Por obvio que sea. Por claro que se me vea.

lunes, julio 03, 2006

Rosas de hotel.

Solo tenias que venir.
Solo tenias que pedir.
Yo te esperaba arrinconado. Aquí.
Meses y estaciones. Así.
Y no viniste.
El amor seguro no es para ti. Lo dejas.
Tampoco es para mi. Por lo contrario, justamente.
Yo te esperaba aquí. Tras mis rejas.
Hoy sigo aquí, tras ellas, atrapado en mi mismo;
desplegado en mi ocultación,
con mis dobleces hacia adentro,
y mi decadencia y cartas viejas.
Tras mis rejas.
Por que no puedo salir y que no quiero dejar pasar.
No fui todo y no soy nada.
Solo tenias que venir.
Para realizar grandes cosas. Y no viniste.
Y al cerrarte la puerta, me quede de mi lado.
"Me quedo a evocarlas", dije.
Y nunca volvió nadie a saber de mí.